Lo que está ocurriendo en el área metropolitana de A Coruña podría convertirse en un nuevo foco de tensión política en Galicia.
Ayuntamientos de distintos colores políticos coinciden en una queja común: la Xunta no responde a las necesidades reales de movilidad de miles de ciudadanos.
Los concellos exigen soluciones urgentes de transporte
Los ayuntamientos de A Coruña, Arteixo, Cambre, Culleredo y Oleiros trasladaron este martes a la Xunta una reclamación clara: mejorar de forma inmediata las conexiones de transporte público, especialmente hacia la Universidade da Coruña (UDC) y los principales polígonos industriales del área.
Durante la reunión con la directora xeral de Mobilidade, Judit Fontela, los representantes municipales insistieron en que el actual sistema obliga a los usuarios a realizar transbordos innecesarios, con largas esperas y recorridos poco eficientes.
La concejala de Movilidad de A Coruña, Noemí Díaz, fue tajante:
“El modelo actual penaliza a estudiantes y trabajadores”, alargando los tiempos de desplazamiento y desincentivando el uso del transporte público.
Además, el consistorio coruñés propuso la creación de aparcamientos disuasorios en origen, una medida clave para reducir el tráfico y facilitar el acceso al transporte metropolitano.
Oleiros carga contra la Xunta: “Piensa en las empresas, no en los ciudadanos”
El discurso más crítico llegó desde Oleiros, donde el alcalde Ángel García Seoane acusó directamente a la Xunta de priorizar intereses empresariales frente a las necesidades de los vecinos.
Según el regidor, el Gobierno autonómico:
- Rechaza nuevas líneas clave, como la conexión entre Perillo y la UDC
- No amplía servicios hacia el polígono de Iñás
- Se niega a reforzar las líneas principales, pese a la creciente demanda
- Bloquea la recuperación del bus 1A hasta Santa Cristina
Sus declaraciones reflejan un malestar creciente:
“A Xunta só pensa nas empresas de transporte e non ten en conta aos concellos”
Una acusación que abre un debate incómodo sobre la gestión del transporte público en Galicia.
La respuesta de la Xunta: “criterios técnicos y uso responsable”
Frente a las críticas, la Xunta defendió su postura tras el encuentro. Judit Fontela aseguró que las propuestas serán analizadas, pero advirtió que cualquier cambio deberá ajustarse a:
- Criterios técnicos
- Eficiencia del sistema
- Uso responsable de los recursos públicos
En otras palabras, el Ejecutivo autonómico evita compromisos inmediatos y pone el foco en la viabilidad económica, lo que deja en el aire soluciones urgentes para miles de usuarios.
Un problema estructural que afecta a estudiantes y trabajadores
El conflicto no es menor. La falta de conexiones directas impacta en:
- Estudiantes universitarios, que dependen de múltiples enlaces para llegar a clase
- Trabajadores de polígonos industriales, con horarios poco compatibles con el transporte actual
- Usuarios diarios, que ven cómo el coche sigue siendo la opción más rápida
Esta situación contradice los objetivos de movilidad sostenible y plantea una pregunta clave:
¿Está fallando la planificación del transporte público en Galicia?
Claves del conflicto: política, gestión y prioridades
Este choque entre concellos y Xunta pone sobre la mesa varias cuestiones de fondo:
- Descoordinación institucional entre administraciones
- Falta de adaptación del transporte a la realidad metropolitana
- Debate sobre el papel de las concesionarias privadas
- Tensión política creciente en infraestructuras clave
Mientras tanto, los ciudadanos siguen atrapados en un sistema que, según denuncian los propios ayuntamientos, no responde a sus necesidades reales.
¿Cambio real o promesas vacías?
La Xunta asegura que estudiará las propuestas, pero sin plazos ni compromisos concretos.
Los concellos, por su parte, advierten que la paciencia se agota.
El desenlace de este conflicto marcará no solo la movilidad en A Coruña, sino también la credibilidad de la gestión autonómica en servicios públicos esenciales.
¿Estamos ante una gestión responsable de los recursos o ante una falta de voluntad política para mejorar la vida de los ciudadanos?
