El gobierno municipal de Inés Rey defiende la “buena salud financiera” del Concello pese a los informes que alertan de incumplimientos económicos y un exceso de gasto millonario. PP y BNG elevan la presión política y advierten de posibles consecuencias para la estabilidad del mandato.
La tensión política en A Coruña ha estallado tras conocerse que el Ayuntamiento deberá afrontar ajustes económicos después de incumplir la regla de gasto en 12 millones de euros. Mientras el ejecutivo socialista intenta transmitir calma y solvencia, la oposición denuncia una situación “demoledora” y el BNG amenaza incluso con revisar su apoyo presupuestario al gobierno local.
El gobierno de Inés Rey intenta frenar la alarma económica
El portavoz del gobierno municipal coruñés, José Manuel Lage Tuñas, defendió públicamente la gestión financiera del Concello asegurando que existe una “boa saúde financeira” en las cuentas municipales. Sus declaraciones llegan después de que varios informes del interventor alertasen de distintos incumplimientos económicos, entre ellos el exceso de gasto registrado durante el ejercicio de 2025.
Lage trató de rebajar la gravedad del problema calificando esos informes como una simple “foto fija” de un momento concreto y no como una representación real de la situación global del Ayuntamiento. Aun así, evitó descartar futuros ajustes para corregir el desfase detectado.
El ejecutivo socialista sostiene que la situación económica sigue siendo sólida gracias a varios indicadores. Entre ellos destaca el cumplimiento durante siete meses consecutivos del período medio de pago a proveedores, situado actualmente en alrededor de 20 días, un dato que el gobierno interpreta como prueba de liquidez y capacidad de gestión.
El Concello presume de baja deuda mientras crece la polémica
Otro de los argumentos utilizados por el gobierno municipal es el nivel de deuda viva del Ayuntamiento, situado en torno al 15 %, una cifra que, según Lage, es “tres veces menor” que la registrada por anteriores ejecutivos locales.
El portavoz socialista defendió además que durante 2025 se alcanzaron 48 millones de euros en inversiones, dentro de una ejecución presupuestaria superior a los 350 millones de euros. El gobierno considera que estos datos demuestran que la estrategia económica sigue siendo correcta.
El ejecutivo también presume del saneamiento financiero de organismos municipales como el IMCE o el Consorcio para la Promoción de la Música, donde se habrían liquidado deudas por valor de más de 3 millones de euros.
Sin embargo, la oposición considera que esos argumentos no ocultan el verdadero problema: el incumplimiento de las normas de estabilidad presupuestaria y el riesgo de intervención financiera por parte de otras administraciones.
El PP habla de “tsunami económico” en A Coruña
Desde el Partido Popular, el portavoz municipal Miguel Lorenzo lanzó durísimas críticas contra el gobierno de Inés Rey y calificó la situación como un auténtico “tsunami económico”.
El líder popular aseguró que el Ayuntamiento se enfrenta ahora a un escenario “demoledor” tras exceder el límite de gasto permitido y acumular otros desequilibrios relacionados con el remanente de tesorería y el equilibrio presupuestario.
Lorenzo fue especialmente contundente al afirmar que el actual ejecutivo socialista representa a “los peores gestores económicos de la historia de la ciudad”. Además, advirtió de que el Concello podría quedar condicionado por las directrices tanto de la Xunta de Galicia como del Ministerio de Hacienda para corregir el desfase.
El PP sostiene que la situación evidencia una falta de planificación económica y acusa al gobierno municipal de priorizar anuncios políticos frente al control real del gasto público.
El BNG amenaza con romper el pacto presupuestario
La preocupación no llega únicamente desde la oposición popular. El socio parlamentario del PSOE en las cuentas municipales, el BNG, también ha mostrado inquietud ante los informes económicos.
El portavoz nacionalista, Francisco Jorquera, reconoció públicamente su “preocupación” por las conclusiones del interventor y exigió explicaciones claras al gobierno local sobre las medidas que piensa adoptar para corregir el problema.
Pero la advertencia más relevante fue política. Jorquera dejó abierta la posibilidad de revisar el acuerdo presupuestario alcanzado para 2026 dependiendo de cómo evolucione la situación financiera.
La declaración supone un aviso directo al ejecutivo de Inés Rey y abre un nuevo foco de inestabilidad dentro del Ayuntamiento coruñés. Si el BNG retirase su apoyo, el gobierno socialista podría afrontar una legislatura mucho más complicada y con mayores dificultades para aprobar futuras cuentas.
El PSOE confía en aumentar ingresos durante los próximos años
Frente a las críticas, el gobierno local asegura que ya trabaja en un plan a tres años destinado a incrementar la recaudación municipal.
Entre las medidas previstas figura la revisión de concesiones municipales y la mejora de determinados ingresos pendientes. Lage también justificó parte de los desajustes económicos asegurando que algunos ingresos previstos para 2025 terminarán contabilizándose en ejercicios posteriores.
Uno de los ejemplos mencionados fue el de los 3 millones de euros procedentes de Ecoembes, cuya recepción definitiva se trasladará al siguiente ejercicio presupuestario.
El ejecutivo insiste en que mantiene plena capacidad para ejecutar proyectos y sostener los servicios públicos municipales pese al actual escenario de tensión económica.
El conflicto del parque del Agra añade más presión política
La crisis financiera coincide además con otro frente urbanístico que continúa generando polémica en la ciudad: el proyecto del parque del Agra.
Miguel Lorenzo propuso compensar a los propietarios afectados mediante la cesión de derechos urbanísticos en otras zonas de A Coruña y acusó al pacto entre PSOE y BNG de actuar contra los intereses vecinales.
El portavoz popular también criticó duramente a la dirigente nacionalista Avia Veira, recordando que en 2020 defendía una ampliación de espacios verdes para el barrio y acusándola ahora de avalar un proyecto contradictorio.
Una legislatura marcada por la incertidumbre
La situación económica del Ayuntamiento de A Coruña amenaza con convertirse en uno de los mayores focos de desgaste político para el gobierno municipal de Inés Rey.
Mientras el PSOE intenta trasladar una imagen de estabilidad y solvencia, PP y BNG elevan el tono de sus críticas y ponen el foco en el incumplimiento de las reglas fiscales y en la sostenibilidad futura de las cuentas públicas.
El debate ya no gira únicamente sobre números. La verdadera cuestión política es si el gobierno local podrá mantener el respaldo parlamentario suficiente para continuar gobernando sin sobresaltos en medio de un escenario cada vez más tenso.
¿Está el Concello de A Coruña ante un simple ajuste técnico o ante el inicio de una crisis financiera y política de mayor alcance?
