Las primeras jornadas de marisqueo en el banco libre de Sada, en la ría de Ares-Betanzos, están dejando capturas muy por debajo de lo esperado. Las cofradías alertan de que los topes fijados por la administración apenas se están alcanzando, lo que refleja el deterioro del recurso en varias rías gallegas.
Las capturas no alcanzan los topes fijados por la administración
Las primeras jornadas de trabajo en el banco de libre marisqueo de Sada, en la ría de Ares-Betanzos, han comenzado con resultados decepcionantes para los profesionales del sector. Los mariscadores desplazados hasta la zona —procedentes principalmente de los pósitos de Ferrol y Barallobre— apenas están logrando completar los cupos máximos permitidos por la administración autonómica.
Según los límites establecidos por la Consellería do Mar, cada profesional puede extraer hasta:
- 6 kilos de almeja babosa
- 2 kilos de almeja rubia
- 1 kilo de almeja cornicha
Sin embargo, raramente se están alcanzando estas cantidades, lo que confirma los temores que ya apuntaban los últimos muestreos técnicos realizados antes de autorizar la campaña.
Los estudios ya advertían de una caída del stock
Los análisis previos realizados por la administración gallega habían detectado un descenso del stock de almeja de talla comercial respecto a la campaña navideña. Aun así, se permitió la apertura del banco con la esperanza de aliviar la situación de los profesionales del marisqueo.
La realidad en el terreno está siendo distinta. Los mariscadores que participan en la campaña —todos ellos embarcados en tercera lista— se están encontrando con un recurso más escaso de lo previsto, lo que reduce notablemente la rentabilidad de cada jornada.
El deterioro de la ría de Ferrol agrava la situación
La apertura del banco de Sada se había interpretado como una pequeña válvula de escape para el sector, especialmente para quienes trabajan habitualmente en la ría de Ferrol, donde el estado del recurso marisquero es considerado crítico.
De hecho, muchos profesionales reconocen que sin esta alternativa la situación económica sería todavía más complicada, ya que las capturas en su zona habitual han caído drásticamente en los últimos años.
El problema es doble: menos marisco en los bancos y menos profesionales en activo. Cada temporada son más los trabajadores que abandonan una actividad tradicional que durante décadas fue uno de los pilares económicos de las rías gallegas.
La única buena noticia: los precios se mantienen altos
En medio de este panorama incierto, los precios del marisco siguen siendo elevados, lo que permite compensar parcialmente la escasez de capturas.
La almeja gallega continúa siendo un producto muy demandado en el mercado, especialmente en restauración y comercio especializado. Esta presión de la demanda mantiene las cotizaciones en niveles altos, algo que los profesionales consideran imprescindible para sostener la actividad.
La campaña estará abierta hasta finales de marzo
La extracción en el banco de Sada comenzó el pasado lunes y, si no se producen incidencias sanitarias o ambientales, estará autorizada hasta finales de mes.
Durante este periodo, las cofradías esperan que las capturas mejoren ligeramente, aunque muchos mariscadores temen que la tendencia actual confirme un problema estructural en varias rías gallegas.
El debate vuelve a estar sobre la mesa: ¿están las administraciones gestionando correctamente los recursos marinos o el sector del marisqueo camina hacia una crisis irreversible?
