La paralización de las obras en la Torre de Hércules en A Coruña pone en jaque la temporada turística estival, con un cierre que podría extenderse más allá de julio.
Parón administrativo que deja en el aire el verano gallego
La situación en la Torre de Hércules, uno de los principales reclamos turísticos de Galicia y Patrimonio de la Humanidad, ha encendido todas las alarmas. Las obras de mejora iniciadas recientemente han quedado suspendidas sin fecha clara de reanudación, lo que amenaza con dejar el emblemático faro cerrado en pleno mes de julio, justo cuando se dispara la llegada de visitantes.
Según la Xunta de Galicia, el parón responde a “comprobaciones administrativas sobre los permisos”, una explicación que, lejos de tranquilizar, ha generado más incertidumbre. La administración autonómica asegura que trabaja con el Estado y el Ayuntamiento de A Coruña para resolver la situación “lo antes posible”, pero evita concretar plazos.
Advertencias de ilegalidad y choque institucional
El conflicto se agrava tras las declaraciones del arqueólogo José María Bello Diéguez, exjefe de Arqueología de la Xunta, quien ha advertido de posibles “ilegalidades” en la tramitación y ejecución del proyecto. Según su criterio, el Estado debe autorizar cualquier actuación al ser el titular del monumento y por su condición de Bien de Interés Cultural.
Este señalamiento pone en evidencia un posible choque de competencias entre administraciones, una constante en la gestión del patrimonio en España que, una vez más, termina afectando al ciudadano y al sector turístico.
Obras millonarias… pero sin planificación clara
El proyecto, financiado con más de 1 millón de euros procedentes de fondos europeos Next Generation, contempla cuatro fases de actuación. Sin embargo, la ejecución comenzó directamente por la tercera fase, centrada en la conservación estructural de la zona arqueológica, lo que ha levantado críticas por la aparente falta de planificación lógica.
Entre las intervenciones previstas destacan:
- Tratamiento del gas radón, un problema relevante para la seguridad.
- Mejoras de accesibilidad, incluyendo nuevas rampas.
- Rehabilitación de espacios deteriorados por humedades y falta de mantenimiento.
Pese a la inversión y la relevancia del proyecto, lo cierto es que hoy la imagen es desoladora: vallas, tierra levantada y ausencia total de operarios.
Decisiones políticas que impactan al turismo
El Ayuntamiento de A Coruña, liderado por Inés Rey, ya había decidido suspender la venta de entradas individuales durante las obras, aunque mantiene visitas guiadas previamente concertadas. Una decisión que ahora se revela arriesgada ante el escenario de retrasos.
Mientras tanto, desde el consistorio se defendía que el objetivo era “mejorar la experiencia del visitante”, con actuaciones como la renovación de espacios interiores, la mejora de la terraza superior o la instalación de iluminación ornamental.
Sin embargo, la realidad actual apunta a lo contrario: un posible cierre prolongado en plena temporada alta, con el consiguiente impacto económico para la ciudad.
Galicia, entre la descoordinación y la dependencia del turismo
Este episodio refleja un problema estructural más amplio: la dependencia del turismo y la falta de coordinación entre administraciones. Galicia ya enfrenta desafíos como la reducción de rutas aéreas o la incertidumbre económica europea, y ahora suma un nuevo obstáculo en uno de sus iconos más reconocibles.
La pregunta es inevitable:
¿cómo es posible que una obra clave, financiada con fondos europeos, quede bloqueada por trámites administrativos en el momento más crítico del año?
Conclusión: una gestión bajo sospecha
Lo ocurrido en la Torre de Hércules no es solo un retraso puntual, sino un ejemplo de gestión pública ineficiente, donde la burocracia, los conflictos competenciales y la falta de previsión terminan perjudicando a ciudadanos y turistas.
Con el verano a la vuelta de la esquina, la incertidumbre sigue creciendo.
¿Se reabrirá a tiempo o será otro símbolo de la incapacidad política para gestionar el patrimonio?

