El gobierno local rectifica parcialmente el plan urbanístico del Agra do Orzán y elimina uno de los bloques previstos tras las protestas vecinales contra la masificación del barrio. PSOE y BNG prevén aprobar este mes una modificación del PXOM marcada por la polémica sobre vivienda, densidad urbana y falta de zonas verdes.
Lo que ocurre en el Agra de A Coruña vuelve a poner sobre la mesa un debate que se repite en muchas ciudades españolas: ¿más hormigón o más espacios públicos?. Tras semanas de tensión política y movilizaciones vecinales, el Ayuntamiento ha optado por rebajar la edificabilidad prevista en el entorno del nuevo parque del Observatorio. La decisión llega después de que los residentes denunciaran un modelo urbanístico que, según sostienen, amenaza con convertir una de las zonas más densamente pobladas de Galicia en un nuevo foco de saturación urbana.
El Ayuntamiento elimina un edificio del proyecto urbanístico
El Concello de A Coruña llevará previsiblemente al pleno municipal de mayo la nueva propuesta de modificación puntual del PXOM para el parque del Agra. La principal novedad es una reducción de la edificabilidad, que implica la eliminación de uno de los edificios previstos inicialmente y también la reducción del tamaño de otro inmueble.
La medida llega después de que el PSOE y el BNG decidieran aplazar el debate urbanístico el pasado mes de abril ante la falta de consenso político y social. Las asociaciones vecinales habían mostrado un rechazo frontal al proyecto inicial, al considerar que permitía una construcción excesiva en un barrio ya muy castigado por la alta densidad de población.
Con el nuevo planteamiento, el gobierno municipal espera sacar adelante la modificación urbanística con el apoyo de socialistas y nacionalistas.
Menos viviendas y más espacio público
Uno de los cambios más destacados afecta al acceso al parque del Observatorio desde la calle Canceliña. El nuevo documento urbanístico elimina el bloque residencial previsto en esa entrada, atendiendo así una de las principales reclamaciones de los vecinos.
Además, el texto mantiene la estructura tradicional de viviendas del Camiño do Pinar, evitando una transformación urbanística más agresiva en la zona.
La modificación del planeamiento afecta a una superficie total de 23 933 metros cuadrados, distribuidos de la siguiente manera:
- 12 674 metros cuadrados destinados al parque del Agra.
- 2 941 metros cuadrados para equipamientos vinculados a la Aemet.
- 3 970 metros cuadrados para red viaria.
- 4 348 metros cuadrados reservados para futuras edificaciones.
La edificabilidad prevista pasa ahora de 1,10 metros cuadrados por metro cuadrado a 0,98, un recorte que el Ayuntamiento vende como un gesto hacia las demandas ciudadanas, aunque parte del movimiento vecinal considera insuficiente la reducción.
El Agra do Orzán, símbolo del debate sobre la saturación urbana
La polémica urbanística del Agra no es casual. El barrio arrastra desde hace años problemas vinculados a la densidad poblacional, la falta de espacios verdes y el deterioro urbano. Las asociaciones vecinales llevan tiempo denunciando que las administraciones han priorizado durante décadas la construcción frente a la calidad de vida.
A finales de abril se celebró una manifestación para exigir mejoras en el recién inaugurado parque del Observatorio y reclamar una reducción aún mayor del suelo destinado a viviendas.
Los vecinos insisten en que el Agra necesita “respirar” y ganar espacios públicos, especialmente en un contexto en el que muchas ciudades españolas están revisando modelos urbanísticos impulsados durante años bajo criterios de rentabilidad inmobiliaria.
El conflicto de las Adoratrices sigue abierto
Aunque la modificación urbanística actual afecta al parque del Agra, queda fuera del acuerdo otro de los grandes focos de controversia urbanística en A Coruña: el antiguo solar de las Adoratrices.
En ese ámbito continúa adelante el convenio que permitirá construir aproximadamente 135 viviendas tras una sentencia judicial favorable al propietario de los terrenos, el empresario Juan Carlos Rodríguez Cebrián.
El proyecto contempla bloques residenciales de entre 7 y 13 alturas en la zona próxima a Gregorio Hernández. También se prevé la creación de un corredor público que conectará esta área con el parque del Agra, además de la cesión de 3 500 metros cuadrados al Ayuntamiento para espacios públicos.
El convenio incluye igualmente la construcción de un aparcamiento subterráneo.
Urbanismo, vivienda y presión política en Galicia
La situación del Agra refleja un fenómeno cada vez más visible en España: el choque entre la necesidad de vivienda y el rechazo ciudadano a proyectos urbanísticos considerados excesivos o especulativos.
Mientras los gobiernos locales defienden la construcción de nuevas viviendas para aumentar la oferta residencial, muchos vecinos denuncian que determinadas operaciones responden más a intereses inmobiliarios que a una planificación equilibrada de las ciudades.
En A Coruña, el debate se ha convertido además en un problema político para el ejecutivo municipal, obligado a negociar entre la presión de los promotores, las sentencias judiciales y el creciente malestar vecinal.
Porque la pregunta sigue abierta: ¿puede una ciudad seguir creciendo sin sacrificar la calidad de vida de sus barrios históricos?
