La crisis Vox Murcia ha estallado con una contundencia inédita tras la dimisión en bloque de los cinco miembros del Comité Ejecutivo Provincial (CEP), una maniobra que busca forzar la salida del líder regional, José Ángel Antelo, y obligar a la dirección nacional a intervenir de inmediato. Los dimisionarios hablan abiertamente de una “grave crisis de cohesión interna” que, aseguran, se ha agravado en los últimos meses.
La decisión deja al partido sin dirección operativa en la Región de Murcia y abre un escenario de incertidumbre política que afecta directamente a la estructura territorial de Vox y a su representación institucional.
Crisis Vox Murcia: dimisión total del Comité Ejecutivo Provincial
La crisis Vox Murcia se materializó con la renuncia simultánea de Lourdes Méndez (vicepresidenta), Carmen Menduiña (secretaria), Antonio Martínez Nieto (relaciones institucionales), Antonio Martínez Sánchez (área intermunicipal) y Aida Peñalver (organización territorial). Los cinco integrantes del CEP justificaron su marcha por un “profundo desacuerdo” con la gestión de José Ángel Antelo.
Según los estatutos del partido, esta dimisión en bloque provoca la disolución del órgano provincial y deja en manos de la dirección nacional la designación de una gestora que asuma el control del partido en la comunidad autónoma.
La crisis Vox Murcia obliga así a la cúpula encabezada por Santiago Abascal a intervenir para restablecer la normalidad interna y evitar un mayor deterioro organizativo.
Vacío de poder y nombramiento de una gestora
Ante el vacío generado por la crisis Vox Murcia, la dirección nacional deberá nombrar una gestora provisional que asuma las funciones del partido en la región. Este mecanismo estatutario se activa cuando la estructura territorial queda desmantelada, como ha ocurrido ahora.
Vox cuenta actualmente con nueve diputados en la Asamblea Regional de Murcia, y el propio Antelo mantiene su escaño. El acta de diputado es personal, por lo que el partido no puede obligarle a renunciar, aunque sí podría apartarlo orgánicamente si así lo decide la dirección nacional.
La crisis Vox Murcia se produce en un momento especialmente sensible para la formación, tras varias tensiones internas en distintas comunidades autónomas. La posibilidad de que Madrid quisiera relevar a Antelo como candidato regional ya había sido objeto de especulación en los últimos días.
Reacciones internas y acusaciones cruzadas
La crisis Vox Murcia ha generado un fuerte terremoto dentro del partido. El ex dirigente Iván Espinosa de los Monteros criticó públicamente la decisión de la cúpula, acusándola de “cargarse a los mejores candidatos del partido”. En términos similares se expresó Juan García-Gallardo, quien sugirió que la dirección nacional estaría apartando a perfiles con personalidad propia.
Estas declaraciones evidencian que la crisis Vox Murcia no es un episodio aislado, sino que forma parte de un conflicto más amplio sobre el liderazgo y la estrategia territorial del partido.
Por su parte, Antelo ha convocado a los medios para ofrecer su versión de los hechos, en un intento de defender su gestión y frenar lo que considera una operación interna para desplazarlo.
Impacto político en la Región de Murcia
La crisis Vox Murcia también tiene implicaciones institucionales. Antelo fue vicepresidente del Gobierno regional durante un año tras las elecciones autonómicas de 2023, en el marco de acuerdos con el Partido Popular. La ruptura interna podría debilitar la posición negociadora de Vox en la comunidad y alterar equilibrios parlamentarios.
Desde el PSRM-PSOE, su secretario general Francisco Lucas ironizó sobre la situación, insinuando que la dirección nacional de Vox influye decisivamente en la política regional. Estas declaraciones añaden presión mediática a una crisis que ya tiene fuerte repercusión pública.
Un punto de inflexión para Vox
La crisis Vox Murcia representa uno de los mayores desafíos internos del partido en el ámbito territorial. La dimisión en bloque del CEP no solo cuestiona el liderazgo de Antelo, sino que pone en evidencia fracturas orgánicas que podrían reproducirse en otras regiones si no se gestionan con rapidez.
En las próximas horas se espera que la dirección nacional anuncie oficialmente la composición de la gestora y detalle el calendario para reorganizar la estructura murciana. El desenlace de la crisis Vox Murcia marcará el rumbo del partido en la comunidad y podría influir en su estrategia nacional de cara a futuras citas electorales.
Por ahora, la crisis Vox Murcia sigue abierta, con un liderazgo en entredicho, una dirección desmantelada y un partido obligado a recomponerse en tiempo récord para evitar que la fractura interna tenga consecuencias electorales irreversibles.

