A pesar de la creciente digitalización de los pagos, la demanda de efectivo en España sigue en aumento, según datos del Banco de España. En 2025, el importe total retirado de los cajeros automáticos alcanzó los 129 230,70 millones de euros, lo que marca un nuevo récord histórico, a pesar de que el número de operaciones de retirada ha disminuido en el mismo período.
En el año 2025, las operaciones de retirada de efectivo se situaron en 652 867, un descenso respecto a las 683 390 de 2024 y de 908 590 en 2019. Este fenómeno se inició a partir de 2008, cuando se alcanzó el máximo histórico de 1 018 939 operaciones. Desde entonces, ha habido una tendencia a la baja con algunos repuntes en 2021 y 2022, pero que se moderó en 2023 con 693 468 operaciones registradas.
Los datos reflejan una paradoja: aunque las operaciones para retirar efectivo disminuyen, el importe total se incrementa, lo que podría relacionarse con el aumento de la inflación, que ha crecido un 23,4% desde enero de 2020, según el INE. En este contexto, el volumen total de retiradas pasó de 160 551,64 millones a 286 622,7 millones, lo que representa un crecimiento del 78,5%.
Es relevante señalar que, simultáneamente, el uso de medios de pago alternativos también ha crecido; en el primer semestre de 2025, se registraron 9 401 millones de operaciones de pago sin efectivo, un aumento del 8,5% comparado con 2024, con un importe total de 6,4 billones de euros. Las tarjetas concentraron el 65,7% del número de transacciones, aunque representan solo el 3% del importe total, donde las transferencias acumularon el 88,5%.

