La Policía Nacional ha desarticulado en Marbella y Mijas Costa una organización criminal dedicada a fabricar y distribuir permisos de conducir falsificados del Reino Unido. Los agentes intervinieron casi 600 documentos fraudulentos, más de 56 000 euros en efectivo y un laboratorio clandestino capaz de producir hasta 100 carnés al día.
La Policía Nacional ha asestado un importante golpe contra el crimen organizado internacional tras desmantelar una organización dedicada presuntamente a la fabricación y distribución de permisos de conducir británicos falsificados desde la provincia de Málaga.
La operación, desarrollada en Marbella y Mijas Costa, ha permitido detener a dos personas, consideradas por los investigadores como los principales responsables de la trama, e intervenir un sofisticado laboratorio clandestino preparado para producir hasta 100 documentos falsos al día.
La investigación se ha llevado a cabo en colaboración con el Border Security Command de la Embajada del Reino Unido en España, reflejando el carácter internacional de una organización cuyos documentos llegaban a numerosos países.
Casi 600 permisos falsificados intervenidos
Durante la fase final de la operación, los agentes localizaron e intervinieron:
- 592 permisos de conducir británicos falsificados.
- Más de 56 000 euros en efectivo.
- Cerca de 41 000 dólares en criptomonedas.
- Equipos informáticos especializados.
- Material de impresión y documentación utilizada para la falsificación.
Los investigadores consideran que la infraestructura descubierta permitía mantener una producción continua de documentos fraudulentos destinados al mercado internacional.
Un laboratorio clandestino altamente especializado
La organización había instalado un auténtico laboratorio de falsificación con capacidad para elaborar documentos con un elevado grado de sofisticación.
Según la investigación policial, el centro clandestino disponía de maquinaria específica para reproducir las características de los permisos oficiales emitidos por las autoridades británicas.
Los agentes estiman que el taller podía fabricar hasta un centenar de carnés falsos cada jornada, lo que evidencia un importante nivel de organización y capacidad logística.
La investigación comenzó tras una alerta del Reino Unido
Las pesquisas se iniciaron gracias a la colaboración entre las autoridades británicas y la Policía Nacional.
Los servicios de seguridad del Reino Unido detectaron varios envíos postales procedentes de España que contenían 287 permisos de conducir falsificados, circunstancia que hizo sospechar de la existencia de una red dedicada a producir documentación fraudulenta de forma sistemática.
A partir de esa información, los investigadores españoles iniciaron un seguimiento que permitió identificar tanto a los integrantes de la organización como el lugar donde elaboraban los documentos.
Utilizaban empresas de mensajería para distribuir los carnés
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el sofisticado sistema de distribución utilizado por la organización.
Los permisos falsificados eran enviados mediante empresas legales de mensajería y paquetería, ocultos en sobres individuales dirigidos tanto a compradores finales como a intermediarios encargados de redistribuir posteriormente la documentación.
El principal destino de los envíos era el Reino Unido, aunque la Policía también detectó paquetes con destino a:
- Italia
- Alemania
- Francia
- Arabia Saudí
Este amplio radio de actuación confirma el carácter internacional de la red desarticulada.
Cada permiso se vendía por unos 300 euros
La investigación ha permitido determinar que la organización obtenía importantes beneficios económicos.
Según las pesquisas, cada permiso de conducir falsificado era vendido por un precio aproximado de 300 euros, una cifra que, unida al elevado volumen de producción, habría generado ingresos muy importantes para los responsables de la trama.
Los agentes consideran que la organización operaba con una estructura estable dedicada tanto a la fabricación como a la comercialización de la documentación fraudulenta.
Dos detenidos considerados cabecillas de la organización
La fase de explotación culminó con la detención de dos personas de nacionalidad británica y ucraniana, consideradas los principales responsables de la red.
Ambos permanecen investigados por su presunta participación en delitos relacionados con:
- Falsificación documental.
- Pertenencia a organización criminal.
- Distribución internacional de documentación falsa.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones dirigidas a identificar tanto a posibles colaboradores como a los destinatarios de los permisos intervenidos.
La falsificación documental, una amenaza creciente
Las fuerzas de seguridad alertan desde hace años del incremento de organizaciones especializadas en la producción de documentos falsificados de alta calidad.
Permisos de conducir, documentos nacionales de identidad, pasaportes y tarjetas de residencia constituyen algunos de los documentos más demandados por redes criminales dedicadas a facilitar identidades falsas o eludir controles administrativos.
La cooperación internacional entre cuerpos policiales resulta cada vez más importante para desmantelar este tipo de estructuras, que operan simultáneamente en varios países y aprovechan los canales comerciales legales para distribuir documentación fraudulenta.
Con esta operación, la Policía Nacional considera desarticulada una de las principales redes dedicadas a la falsificación de permisos de conducir británicos que operaban desde la Costa del Sol.
