Después de Kim: Comedia no pretendida en Festival de Málaga
Durante el Festival de Málaga, la película Después de Kim, dirigida por Ángeles González-Sinde, ha suscitado risas inesperadas entre el público, a pesar de su temática seria. Este filme, que relata el asesinato de la hija de los protagonistas, está basado en una novela escrita por la propia directora. La trama sigue a Juan (interpretado por Darío Grandinetti) y Gloria (Adriana Ozores), un matrimonio divorciado que recibe la revulsiva noticia del asesinato de su única hija, con quien no han mantenido contacto durante años.
La falta de información sobre la vida actual de su hija los lleva a descubrir que son abuelos, y que el pequeño está en paradero desconocido, al igual que el marido de la fallecida, quien se convierte en el principal sospechoso. En este contexto, la directora describe la película como «un thriller emocional sobre el duelo, los vínculos rotos y la posibilidad de reconstruirse». Sin embargo, algunos espectadores han señalado que el tono de la película resulta confuso, oscilando entre el drama, la comedia y la historia de suspense.
En el festival, tanto Grandinetti como Ozores brindan actuaciones de calidad, aunque críticos han apuntado que el guion no logra profundizar en los personajes o en sus motivaciones, lo que limita el impacto emocional esperado. La película, rodada en Benidorm, presenta elementos de comedia que han llevado a risas en momentos que quizás no se pretendían humorísticos.
Además de la proyección de Después de Kim, el Festival de Málaga ha sido testigo de la presencia de diversos actores y celebridades, incluyendo una tendencia creciente de invitar a influencers, lo que podría generar debates sobre su relevancia en eventos especializados como este. La película destaca no solo por su premisa, sino también por el contexto en que se presenta, en un festival que ha sido históricamente un punto de encuentro para el cine español.
