La compañía detectó accesos no autorizados a cuentas vinculadas a Lenovo ID que no tenían activada la autenticación en dos pasos. Los atacantes pudieron consultar y descargar archivos.
Dropbox ha confirmado que cerca de 5 000 cuentas fueron comprometidas durante un ciberataque registrado en agosto, permitiendo a los atacantes acceder y descargar contenidos almacenados por los usuarios afectados.
El incidente vuelve a poner el foco sobre un problema recurrente en ciberseguridad: integraciones antiguas de autenticación que permanecen activas durante años y terminan convirtiéndose en una puerta de entrada, incluso cuando las plataformas principales han reforzado sus sistemas.
El hackeo de Dropbox afectó a cuentas vinculadas con Lenovo ID
Según la información comunicada por Dropbox, los accesos no autorizados afectaron específicamente a cuentas vinculadas mediante Lenovo ID que no tenían habilitada la autenticación de dos factores (2FA).
La compañía identificó la actividad irregular y procedió a cerrar todas las sesiones de Dropbox autenticadas mediante Lenovo ID.
Lenovo, por su parte, atribuyó el problema a una “integración heredada” entre su sistema de identidad y Dropbox que podía utilizarse para autenticar incorrectamente determinadas cuentas.
No se trata, por tanto, según la información disponible, de un compromiso general de los millones de usuarios de Dropbox.
Los atacantes pudieron descargar archivos
La gravedad del incidente reside en el nivel de acceso conseguido.
Los ciberdelincuentes pudieron visualizar y descargar contenidos almacenados en las cuentas comprometidas, lo que eleva el riesgo para aquellos usuarios que guardasen documentación personal, profesional o empresarial sensible.
El caso demuestra también que cambiar una contraseña puede no ser suficiente después de determinados incidentes.
Cuando un atacante consigue acceso mediante una sesión previamente autenticada, una autorización OAuth o una integración externa comprometida, recuperar la seguridad exige también cerrar las sesiones activas y revocar accesos de aplicaciones y servicios desconocidos.
Las integraciones antiguas se convierten en un riesgo
El incidente de Dropbox llega en un momento de fuerte actividad ciberdelictiva. Investigadores y grandes compañías tecnológicas están alertando sobre campañas que explotan sistemas de autenticación, herramientas legítimas de acceso remoto y técnicas de ingeniería social.
El denominador común es preocupante: los delincuentes no siempre necesitan descubrir vulnerabilidades extraordinariamente sofisticadas.
Una integración olvidada, una cuenta sin doble factor de autenticación o un permiso que nunca fue revocado pueden proporcionar el acceso que buscan.
En el caso de Dropbox, el alcance conocido se limita a cerca de 5 000 cuentas, pero el episodio deja una advertencia mucho mayor para empresas y particulares: los mecanismos antiguos de acceso también forman parte de la superficie de ataque y deben revisarse periódicamente.

