El plan del Gobierno para regularizar inmigrantes irregulares recibe un serio aviso: el Consejo de Estado detecta lagunas legales, criterios ambiguos y posibles riesgos en seguridad jurídica.
Dudas clave sobre la regularización masiva
El informe del Consejo de Estado ha puesto en entredicho varios aspectos fundamentales del decreto impulsado por el Ministerio de Inclusión, dirigido por Elma Sáiz.
Aunque el órgano consultivo no rechaza el objetivo de la norma, sí advierte de problemas relevantes que obligarán al Ejecutivo a modificar el texto.
Desde el Gobierno se insiste en que el dictamen es favorable en términos generales, pero lo cierto es que las observaciones afectan a elementos esenciales del proceso de regularización.
Criterios de vulnerabilidad bajo sospecha
Uno de los principales puntos de fricción es la definición de “vulnerabilidad”, clave para acceder a la regularización.
El decreto establece que podrán acogerse quienes:
- Hayan llegado a España antes del 1 de enero de 2026
- Lleven al menos cinco meses en situación irregular
Sin embargo, el Consejo de Estado advierte de que este criterio es demasiado amplio y poco preciso, cuestionando que todos los inmigrantes irregulares puedan considerarse automáticamente vulnerables.
El órgano exige criterios más objetivos y claros para evitar:
- Colapso administrativo
- Interpretaciones dispares
- Inseguridad jurídica

El polémico punto de los antecedentes penales
Otro de los aspectos más controvertidos es la acreditación de antecedentes penales.
El decreto contempla que los solicitantes deben demostrar que:
- No tienen antecedentes en España
- Ni en los países donde hayan residido en los últimos cinco años
Pero introduce una excepción:
si el país de origen no puede emitir certificados, bastaría con una declaración responsable del propio solicitante.
Este punto ha sido duramente cuestionado por el Consejo de Estado, que coincide con las críticas de la oposición al considerar que podría convertirse en un “coladero” sin garantías suficientes.
Incompatibilidades legales que obligan a cambios
El informe también señala problemas en la compatibilidad entre distintos permisos legales.
En concreto, plantea dudas sobre cómo se articula la convivencia entre:
- El permiso de Protección Internacional
- Y el proceso de regularización por arraigo
El Gobierno deberá aclarar que el primero se mantendrá vigente hasta que el solicitante obtenga definitivamente su permiso de residencia y trabajo.
Presión política y debate europeo
La regularización masiva no solo genera debate interno.
Desde la oposición, figuras como Alberto Núñez Feijóo han advertido de que esta medida podría trasladar el problema migratorio al resto de la Unión Europea.
Además, desde Bruselas ya se ha señalado que no se ha recibido comunicación oficial detallada sobre el alcance del plan, lo que añade presión internacional al Ejecutivo.
Un decreto en revisión con implicaciones profundas
El Gobierno se verá obligado a retocar aspectos clave del decreto para dar respuesta a las objeciones del Consejo de Estado.
Sin embargo, las dudas planteadas van más allá de simples ajustes técnicos y afectan al núcleo de la norma:
quién puede ser regularizado y bajo qué garantías.
El debate está servido:
¿Es esta regularización una solución ordenada o un riesgo de descontrol administrativo y legal?

