Los últimos datos de la Agencia Tributaria reflejan que los contribuyentes extranjeros generaron únicamente el 5,19% de la recaudación del IRPF en 2024, mientras su peso demográfico supera ya el 14% del total de la población.
El debate sobre el impacto económico de la inmigración vuelve a cobrar fuerza tras la publicación de las últimas estadísticas oficiales de la Agencia Tributaria. Los datos correspondientes al ejercicio 2024 muestran que los contribuyentes extranjeros aportaron 6 894 millones de euros al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), una cifra que representa solo el 5,19% de toda la recaudación obtenida por este impuesto, a pesar de que los extranjeros ya constituyen el 14,06% de la población residente en España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Estas cifras reabren el debate sobre el peso real de la inmigración en la financiación del Estado del Bienestar, especialmente después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendiera recientemente la necesidad de aumentar la inmigración por motivos económicos.
El IRPF continúa siendo el principal impuesto del Estado
El IRPF sigue siendo la mayor fuente de ingresos de la Hacienda pública española.
Durante 2024, este tributo representó el 45,07% de toda la recaudación tributaria, consolidándose como el impuesto con mayor capacidad recaudatoria del sistema fiscal español.
Precisamente por ello, la aportación de cada colectivo de contribuyentes adquiere una especial relevancia en el análisis de la sostenibilidad de las cuentas públicas.
Los datos oficiales reflejan una aportación del 5,19%
Según la Estadística de Declarantes del IRPF 2024 publicada por la Agencia Tributaria:
- 1 101 001 declaraciones con cuota positiva correspondieron a contribuyentes extranjeros.
- Estas declaraciones generaron 6 894 millones de euros en ingresos para Hacienda.
En el conjunto del sistema tributario:
- 17,11 millones de declaraciones presentaron una cuota positiva.
- La recaudación total del IRPF ascendió a 132 861 millones de euros.
De esa cifra:
- 125 966 millones fueron aportados por contribuyentes españoles (94,81%).
- 6 894 millones correspondieron a extranjeros (5,19%).
Una diferencia respecto al peso demográfico
El contraste entre población y contribución fiscal es uno de los aspectos que más debate genera.
Mientras los ciudadanos extranjeros representan el 14,06% de la población española, su aportación al IRPF supone aproximadamente un tercio de ese peso demográfico, situándose en el 5,19%.
Los datos muestran además un ligero descenso respecto al ejercicio anterior.
En 2023, los extranjeros constituían el 13,2% de la población y aportaron el 5,25% de la recaudación del IRPF.
¿Por qué la aportación es menor?
Una de las principales explicaciones reside en la estructura del mercado laboral.
Los datos reflejan que, de forma general, una parte importante de los trabajadores extranjeros desarrolla su actividad en sectores con salarios inferiores a la media nacional, como la agricultura, la hostelería, los cuidados o determinados servicios.
Esta situación provoca que:
- Muchos trabajadores no alcancen el nivel de ingresos que obliga a presentar declaración del IRPF.
- Cuando sí presentan declaración, la cuota tributaria suele ser significativamente menor que la de los contribuyentes con rentas más elevadas.
Esto no implica necesariamente que no contribuyan al sostenimiento de las cuentas públicas, ya que también pagan otros impuestos como el IVA, los impuestos especiales o las cotizaciones sociales, además de otros tributos autonómicos y municipales.
El debate sobre el impacto económico de la inmigración
La publicación de estos datos coincide con el debate político abierto sobre las políticas migratorias impulsadas por el Ejecutivo.
El Gobierno sostiene que el crecimiento de la población inmigrante resulta necesario para afrontar el envejecimiento demográfico y reforzar el mercado laboral.
Sin embargo, diversos economistas consideran que el verdadero impacto económico depende no solo del número de trabajadores, sino también de factores como la productividad, el nivel salarial, la cualificación profesional y la capacidad de generar mayores bases imponibles.
Por ello, los datos del IRPF se han convertido en uno de los indicadores utilizados para analizar el peso fiscal efectivo de la inmigración dentro del conjunto del sistema tributario español.
Un debate que seguirá abierto
Las cifras oficiales vuelven a poner sobre la mesa un asunto que seguirá marcando el debate económico y político en los próximos años: cómo compatibilizar las necesidades demográficas y laborales de España con un modelo que garantice la sostenibilidad de las cuentas públicas.
Mientras tanto, los datos de la Agencia Tributaria reflejan que, en 2024, los contribuyentes extranjeros aportaron el 5,19% de la recaudación del IRPF, frente a un peso demográfico superior al 14% de la población residente en España.
