Adrian Newey, director técnico de Aston Martin, ofreció una rueda de prensa contundente en el Gran Premio de Australia, donde abordó los problemas que enfrenta el equipo con la unidad de potencia de Honda. El británico reconoció que Aston Martin desconocía la situación real del fabricante japonés al firmar el contrato.
“Solo nos dimos cuenta en noviembre de 2025, cuando fuimos a Tokio y vimos que solo quedaba un 30% del personal original del proyecto que trabajaba con Red Bull. La respuesta es clara: no hubiéramos firmado con ellos de haberlo sabido”, explicó Newey.
Problemas actuales con el AMR26
Newey detalló los retos técnicos que afronta Aston Martin: “Tenemos problemas continuos con la batería y con la comunicación interna de su sistema de gestión. Pero lo más crítico son las vibraciones que seguimos experimentando. Honda está trabajando en ellas, pero no es una solución rápida; implica proyectos de equilibrado y amortiguación”.
Sobre la gestión de las baterías durante el fin de semana, indicó: “Solo tenemos dos baterías por coche. Si perdemos una, será un gran problema. Debemos ser muy cuidadosos con su uso”.
La falta de experiencia de Honda
El ingeniero recordó que Honda se retiró en 2021 y regresó a finales de 2022: “Cuando regresaron en 2023, solo un 30% del equipo original estaba presente. La introducción del límite presupuestario también les afectó, porque sus rivales habían desarrollado sus motores con continuidad durante 2021 y 2022”.
Sobre Fernando Alonso, Newey elogió al piloto español: “Es increíble, supertalentoso e inteligente. Todavía tiene mucha capacidad a pesar de la situación complicada que vivimos con el motor. Su estado mental es sólido, aunque el equipo enfrenta un año de construcción difícil”.
Plan de acción para 2026 y 2027
Newey subrayó que la prioridad es solucionar las vibraciones: “Esta temporada se trata de rodar con fiabilidad y analizar cuánto rendimiento adicional puede aportar la unidad de potencia. Honda debe empezar a trabajar en el motor de 2027 para mejorar la potencia de combustión; ese debe ser su único objetivo”.
También aseguró confiar plenamente en su equipo de jefes de departamento: “Tenemos un grupo muy talentoso; mi labor es coordinar y supervisar, pero confío en Enrico Cardile en ingeniería y Paul Field en operaciones. La organización está madurando y se vuelve más autogestionada”.
Conclusión
Newey no ocultó su frustración: “Ha sido un año difícil de construcción. La mayor distracción ha sido colaborar con Honda y ayudarles a solucionar sus problemas, pero una vez resuelto, nos enfocaremos plenamente en desarrollar el coche”.

