Lugo vuelve a vestir de luto institucional tras el fallecimiento de la concejala de Benestar Social, Olga López Racamonde, quien ha muerto tras una larga lucha contra un cáncer de mama diagnosticado en 2022. Su fallecimiento, ocurrido el 6 de abril, se produce después de dos meses ingresada en el HULA, el hospital de referencia de la ciudad.
La pérdida supone un nuevo golpe para el grupo municipal socialista en el Concello de Lugo, liderado por Miguel Fernández, que en los últimos años ha encadenado varios fallecimientos dentro de sus filas, generando un escenario de inestabilidad interna y continuidad política comprometida.
Una trayectoria marcada por la vocación pública y la enfermedad
Nacida en Lugo en 1970, Olga López Racamonde desarrolló su carrera profesional como matrona y profesora en la Escola de Enfermería de Lugo. Su salto a la política local llegó en 2019, cuando la entonces candidata socialista Lara Méndez la incluyó en su lista electoral, asumiendo posteriormente la responsabilidad de servicios sociales.
En julio de 2022, la edil fue diagnosticada con un cáncer de mama en estado avanzado con metástasis, una situación que ella misma llegó a describir públicamente como un momento en el que “o mundo véuseme enriba”. A pesar de ello, mantuvo su actividad institucional durante parte del proceso, combinando su labor pública con tratamientos médicos y una intervención quirúrgica.
Su caso se convirtió en un ejemplo de resistencia personal, pero también puso sobre la mesa las dificultades de compatibilizar responsabilidades públicas con enfermedades graves.
Compromiso político hasta el final
A pesar de su estado de salud, López Racamonde continuó vinculada a la actividad municipal e incluso participó en procesos clave del Concello. En algunos momentos acudió a plenos para evitar posibles bloqueos políticos en su grupo, evidenciando un fuerte sentido de responsabilidad institucional.
En las elecciones de 2023, volvió a formar parte de la candidatura socialista, un gesto que desde su formación se interpretó como reconocimiento a su trayectoria y compromiso. Su entorno destacó siempre el apoyo de su familia y su voluntad de seguir aportando mientras su salud se lo permitió.
Impacto político en el PSOE local
El fallecimiento de la concejala se suma a una serie de pérdidas que han afectado al grupo socialista en el presente mandato. En los últimos meses, el PSOE de Lugo ya había sufrido los fallecimientos de la alcaldesa Paula Alvarellos y del edil Pablo Permuy, lo que ha obligado a constantes reajustes en la lista electoral y en la estructura interna del grupo.
Este escenario evidencia, según fuentes políticas locales, una cierta fragilidad organizativa que obliga a recurrir de forma reiterada a sustituciones en la corporación municipal, con el consiguiente impacto en la estabilidad del gobierno local.
Repercusiones institucionales y duelo oficial
Tras conocerse la noticia, el Concello de Lugo ha decretado tres días de luto oficial en señal de respeto y condolencias. La corporación municipal ha trasladado su pésame a la familia y allegados de la concejala, destacando su dedicación al servicio público.
El fallecimiento de López Racamonde reabre además el debate sobre la presión y exigencia del ejercicio político en cargos locales, especialmente en contextos donde las responsabilidades institucionales se combinan con situaciones personales delicadas.
Funeral y despedida en la intimidad
La familia de la concejala —su marido, su hijo, sus padres y sus cuatro hermanos— ha solicitado respeto y discreción, pidiendo a sus allegados “una oración por su alma” y la asistencia al funeral, que se celebrará este martes a las 20:30 horas en la capilla de Velatorios Lucenses, en As Arieiras.
Tal y como han indicado, no se recibirá duelo y la incineración se realizará en la más estricta intimidad familiar.
Una pérdida que trasciende lo personal
Más allá del impacto humano, la muerte de Olga López Racamonde deja también interrogantes sobre la continuidad política en el Concello de Lugo y la capacidad del grupo socialista para recomponerse tras una sucesión de bajas en un periodo relativamente corto.
En un contexto político donde la estabilidad institucional es clave, la acumulación de ausencias en el seno del gobierno local plantea dudas sobre la gestión interna y la planificación de relevos dentro de las formaciones políticas.
¿Está preparado el Concello de Lugo para sostener su funcionamiento tras una cadena de pérdidas tan significativa en tan poco tiempo?
