La Fiscalía de Málaga solicita 13 años y medio de prisión para un hombre acusado de agredir brutalmente a su pareja en Marbella, en un episodio que incluye detención ilegal, amenazas graves y lesiones que dejaron a la víctima hospitalizada.
Una agresión extrema que acabó con la víctima hospitalizada
La Fiscalía de Málaga ha solicitado 13 años y medio de prisión para un hombre acusado de agredir brutalmente a su pareja en Marbella durante un episodio que, según el Ministerio Público, incluyó detención ilegal, amenazas graves, lesiones, injurias y un delito contra la integridad moral.
El acusado permanece en prisión preventiva desde que se conocieron los hechos. Su defensa, representada por el abogado penalista Javier Muriel, sostiene que confía en que la presunción de inocencia quede demostrada durante el proceso judicial.
Los delitos y las penas solicitadas
La acusación del fiscal desglosa la petición de condena en varias penas por distintos delitos:
- 6 años de prisión por detención ilegal
- 3 años y medio por lesiones
- 2 años por amenazas graves
- 2 años por un delito contra la integridad moral
Además, solicita una multa superior a 1 000 euros por injurias leves.
El fiscal también reclama órdenes de alejamiento de 500 metros durante periodos que pueden alcanzar los seis años.
En concepto de responsabilidad civil, la acusación pide una indemnización de 8 000 euros por daños morales, además de la compensación por los daños materiales causados en ropa, teléfono móvil, bolso y una prótesis dental de la víctima.

Los hechos: una noche de violencia extrema
Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron entre la noche del 14 y la madrugada del 15 de junio del pasado año.
La pareja se encontraba en la vivienda del acusado en Marbella, aprovechando la ausencia de los padres de este.
La Fiscalía sostiene que ambos habían consumido varios litros de alcohol y cocaína cuando comenzó una discusión motivada por sospechas de infidelidad por parte del acusado.
A partir de ese momento, el fiscal describe una agresión prolongada durante varias horas.
Retención y agresiones durante horas
Durante el episodio, la víctima habría quedado retenida dentro de la vivienda, ya que el acusado presuntamente cerró todas las puertas con llave y le quitó el teléfono móvil.
La acusación describe golpes, patadas y puñetazos por todo el cuerpo, incluyendo la cara.
En el relato del fiscal también se recoge que el acusado habría cortado la ropa de la víctima con unas tijeras, dejándola desnuda, y que le habría cortado mechones de pelo.
Posteriormente, habría utilizado un sacacorchos con el que le provocó varias heridas en brazos y manos.
Acusación por un delito contra la integridad moral
El escrito de acusación sostiene que el acusado también cometió actos dirigidos a humillar y degradar a la víctima.
Según el fiscal, la habría tirado al suelo y rociado con lejía en la zona genital, lo que constituye uno de los elementos principales del delito contra la integridad moral.
La agresión continuó en diferentes zonas de la vivienda
La Fiscalía afirma que la agresión continuó en la planta superior de la casa.
El acusado habría propinado nuevos golpes y patadas, e incluso dos impactos con un martillo de obra en la cabeza.
Posteriormente, en el baño, presuntamente intentó estrangular a la víctima con la manguera de la ducha, aunque desistió ante la resistencia de la mujer.
El fiscal añade que también le arrojó agua hirviendo durante el episodio.
Amenazas tras la agresión
Tras varias horas de violencia, el acusado habría obligado a la víctima a acostarse y a permanecer en la vivienda.
Al día siguiente la llevó hasta su domicilio.
Según el relato de la Fiscalía, antes de marcharse le advirtió:
“Si me denuncias, cuando salga del calabozo, te mato”.
Un parte médico con múltiples lesiones
El informe médico recoge numerosas lesiones repartidas por todo el cuerpo, incluyendo hematomas desde la cabeza hasta las piernas, heridas punzantes y lesiones en la zona genital.
La víctima permaneció dos días hospitalizada.
El proceso de recuperación se prolongó durante 60 días, de los cuales 14 días estuvo incapacitada para realizar sus actividades habituales.

