El Gobierno da por perdida la prórroga antidesahucios y asume que la votación de la próxima semana en el Congreso puede convertirse en una nueva derrota parlamentaria. Aunque en La Moncloa aseguran que lo intentarán “hasta el último momento”, fuentes gubernamentales reconocen que el rechazo de Junts está prácticamente descontado.
La caída del decreto ómnibus hace apenas unos días ya evidenció la fragilidad del Ejecutivo. Aquel texto agrupaba la revalorización de las pensiones con la prórroga antidesahucios y otras medidas sociales, una fórmula que fue interpretada por la oposición como un intento de forzar apoyos bajo presión política. Ahora, pese a haber rectificado y dividir la iniciativa, El Gobierno da por perdida la prórroga antidesahucios ante la falta de avances en las negociaciones.
Un nuevo choque con Junts
El distanciamiento entre el Ejecutivo y Junts es cada vez más evidente. En el último pleno del Congreso, la portavoz de la formación catalana, Míriam Nogueras, escenificó la frialdad del momento al cruzarse en el hemiciclo con el presidente Pedro Sánchez.
En Moncloa admiten que las conversaciones “no avanzan” y que Junts “no está en modo negociación”. Lo más llamativo, según fuentes próximas al Ejecutivo, es que el partido de Carles Puigdemont ni siquiera estaría planteando exigencias concretas a cambio de su apoyo. Una situación que complica cualquier intento de desbloqueo y refuerza la idea de que El Gobierno da por perdida la prórroga antidesahucios.
El error del decreto ómnibus
La derrota anterior marcó un punto de inflexión. El Ejecutivo intentó agrupar en un único decreto la subida de las pensiones y la prórroga antidesahucios, junto a otras medidas del llamado “escudo social”. La maniobra fue interpretada por la oposición como una estrategia para vincular la actualización de las pensiones —una medida con amplio respaldo social— a un paquete más controvertido.
El resultado fue el rechazo del texto en el Congreso de los Diputados. La derrota dejó en evidencia la debilidad parlamentaria del Gobierno y le obligó a rectificar. Se optó entonces por dividir las iniciativas en dos decretos: uno centrado exclusivamente en las pensiones y otro que incluye ayudas por la dana, la prórroga del bono social energético y la polémica prórroga antidesahucios.
Sin embargo, la rectificación no ha sido suficiente. Hoy, en el seno del Ejecutivo, se admite abiertamente que El Gobierno da por perdida la prórroga antidesahucios si no se produce un giro inesperado.
## Por qué El Gobierno da por perdida la prórroga antidesahucios
El trasfondo del conflicto va más allá del contenido del decreto. Fuentes gubernamentales reconocen que el voto de Junts “ya no responde al contenido” de las medidas. Es decir, el desacuerdo sería político y estratégico, no técnico.
Ni siquiera la reciente aprobación de la Ley de Multirreincidencia —respaldada por el PSOE junto a PP, Junts, Vox, PNV y UPN— ha servido para recomponer los puentes. El Ejecutivo asume que ha perdido capacidad de influencia sobre uno de sus socios clave.
En este contexto, El Gobierno da por perdida la prórroga antidesahucios porque percibe que la decisión de Junts responde a un cálculo político más amplio. La formación independentista estaría marcando distancias en un momento de máxima tensión, con la vista puesta en futuras negociaciones y en su propio posicionamiento electoral.
Presión presupuestaria y margen agotado
El posible fracaso llega en un momento especialmente delicado. España acumula dos años y medio con los Presupuestos Generales del Estado prorrogados. El Ejecutivo había fijado el primer trimestre del año como fecha límite para intentar presentar nuevas cuentas públicas, pero ese calendario se ha ido desplazando desde septiembre.
La debilidad parlamentaria complica cualquier iniciativa de calado. Si finalmente El Gobierno da por perdida la prórroga antidesahucios y se consuma la derrota, el mensaje político será claro: la mayoría de investidura atraviesa su momento más frágil.
En Moncloa, pese a todo, insisten en que agotarán todas las vías. “Confío en que algo les haga moverse”, deslizan fuentes gubernamentales. La apelación final a la responsabilidad política busca evitar un nuevo revés que debilitaría aún más la posición del presidente.
Un decreto en el centro de la polémica
La prórroga antidesahucios ha generado un intenso debate social y jurídico. Sus defensores la consideran una herramienta imprescindible para proteger a familias vulnerables en un contexto de crisis de vivienda. Sus detractores denuncian inseguridad jurídica y discriminación hacia los propietarios.
En medio de esa controversia, el Congreso se prepara para una votación decisiva. Si no hay cambios de última hora, todo apunta a que El Gobierno da por perdida la prórroga antidesahucios, lo que supondría una nueva señal de debilidad en una legislatura marcada por la aritmética ajustada.
La próxima semana será clave. El Ejecutivo mantiene el discurso de resistencia hasta el último minuto, pero en privado reconoce que el margen es mínimo. Y si se confirma el rechazo de Junts, el golpe no será solo legislativo, sino también político.

