España es el único país europeo en el que la baliza V16 es obligatoria
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha justificado la imposición de la baliza V16 como único sistema obligatorio para señalizar una emergencia en carretera desde el pasado 1 de enero apoyándose en un reglamento de Naciones Unidas que, paradójicamente, también avala el uso del triángulo de preseñalización, ahora prohibido en España.
Así lo recoge uno de los informes técnicos elaborados por la propia DGT sobre este dispositivo. En concreto, el documento titulado V16 Dispositivo de preseñalización de peligro cita el Reglamento nº 48 de Naciones Unidas relativo a la homologación de vehículos y sistemas de señalización luminosa. En su apartado 5.21.2, el texto establece que debe advertirse a los demás usuarios de la vía de la presencia de un vehículo detenido “mediante un triángulo u otros dispositivos, según las disposiciones nacionales de circulación por carretera”.
Pese a esta referencia explícita al triángulo, la DGT ha optado por prohibirlo y sustituirlo por la baliza V16, argumentando razones de seguridad vial. El organismo sostiene que la colocación del triángulo obliga a los conductores a caminar por la calzada para situarlo a 50 metros del vehículo averiado, lo que supone —según sus propios informes— un “riesgo innecesario”, especialmente en autopistas y autovías.
En el caso de las carreteras convencionales con doble sentido de circulación, la DGT subraya que el riesgo se incrementa, ya que el conductor debe colocar dos triángulos, uno delante y otro detrás del vehículo, recorriendo hasta 200 metros a pie. Según los datos de accidentalidad citados por el organismo, en 2019 fallecieron en España 58 peatones en vías de alta capacidad, muchos de ellos tras bajarse del vehículo por una avería o accidente.
España, una excepción en Europa
España es actualmente el único país de la Unión Europea que ha hecho obligatoria la baliza V16. El Gobierno no ha podido respaldar esta decisión en ninguna directiva comunitaria específica que prohíba el uso del triángulo de preseñalización.
La única referencia europea citada por el Ejecutivo es la Directiva 2010/40/UE sobre sistemas de transporte inteligentes, que establece un marco general para el desarrollo de tecnologías aplicadas a la movilidad. La DGT interpreta que esta normativa impulsa el uso de dispositivos conectados, como la baliza V16, capaces de transmitir información en tiempo real sobre incidencias en la carretera.
Según el organismo dependiente del Ministerio del Interior, la implantación de este sistema tiene como objetivo reducir la siniestralidad mortal y grave en un 50%, en línea con las metas fijadas por Naciones Unidas y la Comisión Europea, además de fomentar la innovación tecnológica en el ámbito de la seguridad vial.
La sanción por no llevar la baliza V16 asciende a 80 euros, la misma cuantía que se aplicaba anteriormente por no portar los triángulos de emergencia.
Tal y como ha venido informando este medio, la empresa inventora de la baliza V16 ha recibido más de 2,2 millones de euros en ayudas públicas del Gobierno de Pedro Sánchez en los últimos años, un hecho que sigue generando polémica en torno a la obligatoriedad exclusiva de este dispositivo en España.

