El Gobierno español, liderado por el presidente Pedro Sánchez, ha decidido no atender las solicitudes de los sindicatos que pedían una reducción de la velocidad en el trayecto Madrid-Andalucía. En un documento remitido al Senado, se argumentó que no existe justificación «técnica» para esta medida y que no se ha identificado ninguna «singularidad en la calidad» de la línea afectada.
La solicitud de los sindicatos, realizada en agosto de 2025, pedía que la velocidad en las líneas Madrid-Sevilla, Madrid-Toledo, Madrid-Valencia y Córdoba-Málaga se limitara a 250 km/h. Sin embargo, el Ejecutivo indicó que el escrito presentado no incluía argumentos técnicos que justificaran dicha reducción.
El Gobierno también destacó que Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) vigila la calidad de las vías de alta velocidad de forma continua a través de métodos objetivos de auscultación dinámica y geométrica. En su respuesta, se incluyó que Adif ha intensificado los recursos y labores de mantenimiento en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, indicando que los últimos datos muestran una tendencia a la mejora en los índices de calidad en 2025 en comparación con 2024.
La cuestión surgió a raíz de la preocupación manifestada por senadores del PP por Andalucía, quienes interpelaron al Gobierno sobre la recomendación sindical para reducir la velocidad, buscando prevención ante posibles accidentes en la línea ferroviaria. A pesar de las solicitudes, el Gobierno reiteró que no se adoptará esta recomendación. Tras el accidente sucedido en Adamuz, Adif tomó la decisión temporal de reducir la velocidad en el trayecto Madrid-Cataluña, antes de restablecerla tras recibir quejas de los maquinistas.

