El investigador del CONICET, Daniel Antenucci, rebaja la alarma en torno al brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius y advierte contra el pánico social: “No hay motivos para la paranoia”. El experto insiste en que la transmisión del virus es limitada y muy distinta a la de la gripe o el covid.
La llegada del crucero MV Hondius a Canarias ha encendido todas las alarmas sanitarias en España, con cuarentenas, rastreo de contactos y vigilancia internacional activa. Sin embargo, desde el ámbito científico llegan voces que intentan frenar el impacto mediático y emocional del brote.
Una de las más claras es la del investigador argentino del CONICET, Daniel Antenucci, especialista en ecología de roedores y enfermedades zoonóticas, quien ha pedido serenidad ante el aumento de la preocupación pública.
“Esto va a provocar paranoia, pero no hay motivos para tenerla”, afirma el experto.
Un virus grave, pero poco transmisible
Antenucci insiste en una idea clave que marca toda su explicación científica: el hantavirus puede tener alta letalidad, pero su capacidad de propagación es baja.
En zonas endémicas como el Cono Sur, explica, los casos se mantienen estables y reducidos:
- Brotes de 10 a 25 casos por temporada
- Sin expansión masiva sostenida
- Control mediante vigilancia sanitaria básica
“No es un virus como el covid que tuvimos. No se expande así”, subraya.
El hantavirus no es una gripe ni se comporta como el covid
El investigador recalca que el error más frecuente es comparar este virus con enfermedades respiratorias altamente transmisibles.
Según Antenucci:
- No tiene transmisión aérea eficiente como la gripe
- Requiere contacto muy estrecho o condiciones muy específicas
- No genera cadenas de contagio explosivas
“El contagio tiene que ser por mucha proximidad”, explica.
El verdadero reservorio: el ratón colilargo
Uno de los puntos clave del análisis es el papel del reservorio natural del virus en América del Sur: el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus).
Este roedor:
- Vive en ambientes rurales y boscosos
- No es urbano ni costero
- No suele entrar en grandes centros habitados
- Se asocia a zonas de montaña y campo
Antenucci descarta escenarios de alarma urbana o portuaria:
“No es como la rata de ciudad. Es un ratón silvestre de ambiente natural”.
La hipótesis más probable del brote en el barco
Sobre el caso del MV Hondius, el experto considera poco probable la presencia de roedores infectados a bordo.
La explicación más plausible, según su análisis, sería otra:
- Un pasajero habría embarcado ya infectado
- El contagio habría ocurrido dentro del barco
- El entorno cerrado habría favorecido la transmisión “horizontal”
“La proximidad en un barco es tan cercana… que hace muy probable esa propagación”, señala.
Transmisión entre humanos: posible, pero excepcional
Aunque el hantavirus no suele transmitirse entre personas, existen casos documentados de la variante Andes.
Sin embargo, el científico insiste en que:
- La transmisión humana es rara
- Requiere contacto muy estrecho
- No genera brotes masivos sostenidos
“Tenés que estar muy, muy cerca, o compartir utensilios o contacto directo”, explica.
Alta mortalidad, pero baja expansión
Uno de los elementos que más preocupa es la letalidad del virus, que puede situarse entre el 30% y el 50% en algunos brotes.
Pero Antenucci advierte de un riesgo de confusión pública:
- Alta mortalidad no significa alta contagiosidad
- La expansión es limitada por su propia biología
- Los brotes suelen ser localizados y controlables
“No hay evidencia de expansión masiva”
El experto subraya que incluso en regiones con circulación habitual del virus:
- No se registran epidemias generalizadas
- Los casos son puntuales y geográficamente concentrados
- La vigilancia sanitaria suele contener los brotes
“En 13 años, los casos son pocos. No hay razón para generar alarma desproporcionada”, insiste.
El factor barco: un entorno de riesgo controlado
El MV Hondius introduce un elemento diferente: un espacio cerrado donde la convivencia estrecha puede facilitar contagios puntuales.
Aun así, el especialista considera que el riesgo sigue siendo limitado una vez aplicadas medidas sanitarias.
El principal foco no sería el entorno, sino el momento previo a la detección del brote, cuando aún no existían protocolos estrictos de desinfección y control.
Un mensaje contra el miedo social
El investigador argentino insiste en que el hantavirus no debe compararse con pandemias recientes ni convertirse en un motivo de alarma generalizada.
Su mensaje central es claro:
- Riesgo real, pero controlable
- Transmisión limitada
- Brotes pequeños y rastreables
“Esto no es una enfermedad de expansión masiva”, concluye.
Conclusión: entre la vigilancia y la sobrerreacción
Mientras España mantiene activos los protocolos sanitarios y la vigilancia internacional, voces científicas como la de Antenucci piden evitar interpretaciones alarmistas.
El reto ahora es doble: contener el brote sin alimentar el pánico social.
