El ciclo de Ibon Navarro en el Unicaja Baloncesto ha llegado a su fin. El técnico vitoriano ha anunciado su salida del club malagueño en una comparecencia cargada de emoción en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena, donde ha explicado que su decisión responde a un proceso de desgaste acumulado y a la necesidad de dar paso a un nuevo liderazgo en el banquillo.
El entrenador deja Málaga tras una etapa histórica en la que ha conquistado 7 títulos y ha consolidado uno de los proyectos más exitosos de la entidad en su historia reciente.
“No me quiero ir de Málaga, pero es lo que tengo que hacer”
Visiblemente emocionado, Ibon Navarro explicó los motivos de su adiós, insistiendo en que no se trata de una ruptura con el club, sino de una decisión meditada:
“No me quiero ir de Málaga, pero es lo que tengo que hacer. He tomado esta decisión por el bien del club”.
El técnico reconoció que el desgaste acumulado en las últimas temporadas ha sido determinante, especialmente por la exigencia constante de mantener al equipo en la élite del baloncesto español y europeo.
Un proyecto de éxito… pero con desgaste interno
Navarro detalló que ya a comienzos de temporada había comenzado a percibir dudas sobre su continuidad, a pesar de las ofertas de renovación del club.
El entrenador explicó que la carga emocional y la exigencia diaria han sido factores clave en su decisión:
“El ser entrenador del Unicaja es más que entrenar. Requiere un nivel de ilusión y optimismo que yo estaba perdiendo”.
El técnico añadió que su “fecha de caducidad” en el proyecto había llegado, en referencia a su necesidad de descanso y de un cambio de etapa profesional.
López Nieto: el club no tenía plan B
El presidente del Unicaja, Antonio Jesús López Nieto, acompañó al técnico en su despedida y quiso dejar claro el respaldo absoluto del club durante todo el proceso.
El dirigente aseguró que la continuidad de Navarro era el único escenario contemplado:
“El plan A, B y C era Ibon. El resto es literatura”.
Según el presidente, el club no ha iniciado contactos con otros entrenadores durante las últimas semanas, respetando la decisión del técnico hasta el final.
Una etapa histórica en el Unicaja
La salida de Ibon Navarro pone fin a una de las etapas más exitosas de la historia reciente del club malagueño. Bajo su dirección, el Unicaja ha logrado consolidarse como un equipo competitivo, capaz de pelear por títulos y mantener una identidad reconocible.
El técnico ha querido agradecer el apoyo recibido por parte del club, la afición y los jugadores:
“Este club es mi casa. Volveré seguro”.
Un adiós que marca un cambio de ciclo
Navarro también ha dejado entrever que su futuro podría estar lejos de España, aunque sin cerrar ninguna puerta de forma definitiva. Su salida abre ahora un nuevo escenario para el Unicaja, que deberá iniciar la búsqueda de un sustituto para continuar un proyecto que ha marcado una época.
El técnico concluyó su despedida con una idea clara: no se trata de un final abrupto, sino de una transición natural.
“Las etapas tienen un principio y un final. El club necesita otro plan”.
