Nueva Delhi y Bruselas cierran un pacto histórico que recorta aranceles en casi todos los bienes, abre el mercado indio a empresas europeas y busca reducir la dependencia estratégica de Estados Unidos en plena guerra comercial global.
Un acuerdo largamente esperado que cambia el tablero
India y la Unión Europea alcanzaron este martes un acuerdo comercial histórico tras más de dos décadas de negociaciones. El pacto prevé recortes arancelarios masivos para impulsar el comercio bilateral y reposicionar a ambas potencias ante el aumento de tensiones comerciales internacionales y la política proteccionista de Washington.
El acuerdo eliminará o reducirá aranceles en el 96,6 % del comercio bilateral por valor, lo que permitiría duplicar las exportaciones europeas a India para 2032 y generar ahorros de unos 4 000 millones de euros en derechos aduaneros para las empresas europeas.
Qué gana Europa: acceso al gran mercado indio
La UE reducirá aranceles en el 99,5 % de los bienes importados desde India en un plazo de siete años, con recortes a cero para productos clave como textiles, cuero, químicos, metales básicos, caucho, gemas y joyería, según el Ministerio de Comercio indio.
Para Bruselas, el gran premio es la apertura de sectores tradicionalmente blindados del mercado indio. Entre los beneficiados figuran gigantes del automóvil como Volkswagen, Renault, Mercedes-Benz y BMW.
El coche europeo entra en India
India se compromete a reducir los aranceles a los coches europeos hasta el 10 % en cinco años, frente a niveles actuales que alcanzan el 110 %. De forma inmediata, las tasas bajarán al 30–35 % para un cupo de 250 000 vehículos anuales con valor superior a 15 000 euros.
También se recortan aranceles a vinos (del 150 % al 75 % de inicio y al 20 % gradualmente) y a bebidas espirituosas (hasta el 40 %), además de maquinaria, equipos eléctricos, acero y productos químicos.
Agricultura, fuera del pacto
Ambas partes dejaron fuera del acuerdo productos sensibles como soja, carne de vacuno, azúcar, arroz y lácteos, un gesto que busca evitar choques políticos internos y proteger sectores estratégicos, especialmente en India.
Un mensaje político contra Washington
El acuerdo se aceleró tras la imposición de aranceles del 50 % por parte de Estados Unidos a algunos productos indios y en un contexto de amenazas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump, incluido su intento de controlar Groenlandia.
“Europa e India están haciendo historia hoy”, afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayando que este pacto “es solo el comienzo” de una relación estratégica reforzada.
Por su parte, el primer ministro indio Narendra Modi calificó el acuerdo como “la madre de todos los pactos”, destacando sus beneficios para 1 400 millones de indios y millones de europeos.
Comercio y cifras que explican el giro
El comercio entre India y la UE alcanzó 136 500 millones de dólares en el ejercicio fiscal cerrado en marzo de 2025, por encima del intercambio con Estados Unidos (132 000 millones) y China (128 000 millones). Un dato que explica el interés europeo por afianzar a India como socio prioritario.
Obstáculos y plazos
La firma formal llegará tras un proceso de revisión legal de cinco a seis meses. Fuentes oficiales indias esperan que el acuerdo entre en vigor en menos de un año, aunque en Bruselas persisten riesgos políticos, como ya ocurrió con el pacto UE–Mercosur, impugnado ante el Tribunal de Justicia de la UE.
Clima y concesiones verdes
India no obtuvo alivio inmediato frente al mecanismo europeo de ajuste de carbono en frontera (CBAM), que grava productos como acero, cemento, electricidad y fertilizantes. No obstante, la UE se comprometió a flexibilidades futuras si se conceden a terceros países y a 500 millones de euros en apoyo financiero para reducir emisiones en India durante los próximos dos años.
Un nuevo eje económico
Este megacuerdo consolida un eje Bruselas–Nueva Delhi que redefine el comercio global, reduce la dependencia de EE. UU. y fortalece a Europa en un momento de fragmentación económica.
¿Estamos ante el nacimiento de un nuevo bloque comercial capaz de equilibrar el poder de Washington y Pekín?

