Infantino pide levantar el veto a Rusia y ha vuelto a colocar a la FIFA en el centro de una tormenta política, deportiva y ética de alcance mundial. El presidente del máximo organismo del fútbol internacional ha defendido públicamente que la sanción impuesta a Rusia desde 2022 “no ha logrado absolutamente nada”, reabriendo un debate que muchos creían cerrado mientras continúa la guerra en Ucrania.
Las declaraciones de Infantino, realizadas en una entrevista con Sky Sports durante los actos previos a los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, han generado una ola de reacciones encontradas entre federaciones, dirigentes, gobiernos y deportistas. Mientras algunos sectores respaldan su visión de “mantener abiertos los puentes”, otros consideran que Infantino pide levantar el veto a Rusia en el peor momento posible.
Un veto de cuatro años bajo revisión
Desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, los clubes y la selección nacional de Rusia permanecen excluidos de todas las competiciones organizadas por FIFA y UEFA. El veto, inicialmente presentado como una medida excepcional, se ha prolongado durante cuatro años sin una hoja de ruta clara para su levantamiento.
Para Infantino, esta situación ha sido contraproducente. “Este veto no ha conseguido nada. Solo ha generado más frustración, más odio y más aislamiento”, aseguró el dirigente suizo-italiano. Según su argumento, Infantino pide levantar el veto a Rusia porque castiga injustamente a futbolistas jóvenes que no tienen responsabilidad directa en las decisiones políticas de su país.
Infantino pide levantar el veto a Rusia: las 5 razones que expone la FIFA
En su intervención, el presidente de la FIFA dejó claras varias ideas que explican por qué Infantino pide levantar el veto a Rusia. Estas son las cinco razones principales que han marcado su discurso:
- El fútbol no debe pagar los errores de los líderes políticos
Infantino insistió en que ningún país debería ser expulsado del fútbol por las acciones de sus gobernantes, ya que el deporte debe mantenerse al margen de la política. - Impacto negativo en niños y jóvenes
“Permitir que niñas y niños rusos jueguen al fútbol en otros países de Europa ayudaría a reducir el resentimiento”, afirmó, defendiendo el fútbol como herramienta de integración. - Fracaso del aislamiento deportivo
Según Infantino, el aislamiento no ha contribuido a frenar la guerra ni a mejorar la situación humanitaria en Ucrania. - El deporte como puente para la paz
Mantener canales abiertos a través del fútbol podría servir, a largo plazo, como vía de diálogo entre sociedades enfrentadas. - Precedente peligroso para el futuro
Si se normaliza vetar países por conflictos políticos, cualquier guerra futura podría traducirse en exclusiones masivas del deporte internacional.
Reacciones inmediatas y críticas desde Ucrania
Las palabras de Infantino no tardaron en provocar una respuesta contundente desde Kiev. El ministro de Deportes de Ucrania, Matvii Bidnyi, calificó las declaraciones de “irresponsables” e incluso “infantiles”.
“Separar el fútbol de la realidad es ignorar que hay niños muriendo bajo los bombardeos”, afirmó Bidnyi, criticando duramente que Infantino pida levantar el veto a Rusia mientras continúan las hostilidades y las víctimas civiles.
La postura de Ucrania contrasta con la de otros dirigentes deportivos europeos que, aunque mantienen el veto, admiten que el debate sobre su duración está lejos de cerrarse.
La posición de la UEFA sigue siendo más dura
A diferencia de la FIFA, la UEFA mantiene una postura mucho más firme. Su presidente, Aleksander Ceferin, ha reiterado que el regreso de Rusia a las competiciones solo será posible cuando termine la guerra en Ucrania.
Esta diferencia de criterios entre FIFA y UEFA podría generar tensiones institucionales si Infantino pide levantar el veto a Rusia de forma oficial en los próximos meses.
Trump, la paz y la polémica añadida
Infantino también defendió la decisión de la FIFA de conceder un premio de la paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante el sorteo del Mundial 2026. Según el máximo dirigente del fútbol mundial, “cualquier persona que contribuya objetivamente a la paz merece ser reconocida”.
Estas palabras han añadido más leña al fuego, alimentando la percepción de que la FIFA está adoptando una posición cada vez más política bajo el liderazgo de Infantino.
Un debate que marcará el futuro del fútbol internacional
Que Infantino pida levantar el veto a Rusia no implica, de momento, una decisión inmediata. Sin embargo, sí supone un cambio de tono relevante en el discurso oficial de la FIFA y abre la puerta a un debate profundo sobre el papel del deporte en los conflictos internacionales.
Mientras la guerra continúa y la comunidad internacional sigue dividida, el fútbol vuelve a demostrar que, lejos de ser solo un juego, es también un reflejo de las tensiones del mundo actual.

