El PSOE ha presentado un plan centrado en impulsar el tren híbrido en España, destacando su relevancia en el marco de la transición ecológica. El documento señala que la industria ferroviaria es clave para la transformación productiva del país, mencionando las empresas de referencia como CAF y Talgo, localizadas principalmente en el País Vasco, Navarra, Cataluña, Castilla y León y Madrid.
En los últimos diez años, la red de alta velocidad española ha crecido en más de 800 kilómetros, alcanzando un total de 3 977 kilómetros. A pesar de que la inversión en mantenimiento ha crecido en términos nominales, no ha aumentado en proporción al crecimiento de la infraestructura. En 2024, Adif Alta Velocidad destinará 637,7 millones de euros a mantenimiento, aumentando la cifra a 681,3 millones de euros en 2025. Sin embargo, esta cifra no representa un crecimiento proporcional cuando se considera la ampliación de la red.
En 2015, el gasto por millón de patrimonio ferroviario fue de 33 302 euros, mientras que en 2024 se estima que haya bajado a 27 970 euros, lo que implica una reducción del 16%. Además, al considerar la inflación del 26,5% en el mismo periodo, la inversión real por millón de patrimonio ferroviario ha disminuido en un 42,5% desde entonces. Esto subraya un déficit en la inversión de mantenimiento, que puede ser un factor contribuyente al deterioro de los servicios de trenes en el país.

