El repunte de la tensión en Oriente Medio, con intercambios de ataques entre Irán, Israel y Estados Unidos, ha vuelto a situar el arsenal iraní en el centro del debate estratégico internacional. Más allá de la retórica política, el verdadero factor determinante es la capacidad tecnológica de sus misiles balísticos: alcance, velocidad, capacidad de carga y, especialmente, su potencial para eludir sistemas avanzados de defensa antimisiles.
Según estimaciones de inteligencia occidental, Irán dispone de uno de los programas de misiles balísticos más amplios de la región, con proyectiles capaces de alcanzar objetivos a miles de kilómetros desde su territorio. Entre ellos destacan tres sistemas consolidados y un cuarto que concentra la mayor atención por sus supuestas capacidades hipersónicas.
Sejjil: potencia y rapidez de despliegue
El Sejjil es uno de los misiles más avanzados del arsenal iraní. Se trata de un proyectil balístico de combustible sólido con un alcance estimado de entre 2.000 y 2.500 kilómetros, suficiente para cubrir amplias zonas de Oriente Medio desde el interior del país.
Su principal ventaja reside en el uso de combustible sólido, lo que permite tiempos de preparación más cortos frente a misiles de combustible líquido. Esto reduce la ventana de detección previa al lanzamiento y mejora su capacidad de respuesta en escenarios de alta tensión.
Ghadr-110: evolución del Shahab-3
El Ghadr-110, derivado del Shahab-3, es otro de los pilares del programa balístico iraní. Su alcance se sitúa entre 1.800 y 2.000 kilómetros y ha sido presentado como una versión mejorada en precisión y capacidad de penetración.
Su diseño le permite alcanzar objetivos estratégicos regionales, incluyendo bases militares y centros urbanos situados a larga distancia. Aunque no incorpora las supuestas capacidades hipersónicas del Fattah, sí representa una amenaza significativa por su fiabilidad operativa.
Khorramshahr: gran carga útil
El Khorramshahr destaca por su capacidad para transportar cargas útiles más pesadas a distancias cercanas a los 2.000 kilómetros. Este misil ha sido descrito como uno de los sistemas más potentes en términos de masa transportada, lo que le permitiría incorporar cabezas de mayor tamaño.
Su diseño ha generado preocupación en diversos análisis estratégicos, ya que combina alcance regional con alta capacidad destructiva potencial.
El cuarto misil: Fattah, la apuesta hipersónica
Si hay un sistema que ha captado la atención internacional es el Fattah, presentado por Irán como un misil balístico de medio alcance con capacidades hipersónicas.
Según declaraciones oficiales iraníes, el Fattah tendría un alcance aproximado de 1.400–1.500 kilómetros y alcanzaría velocidades de entre Mach 13 y Mach 15. A esas velocidades, el tiempo de vuelo se reduciría drásticamente, limitando la capacidad de reacción de los sistemas de defensa.
Además, Irán sostiene que el proyectil posee capacidad de maniobra en fase terminal, lo que complicaría su interceptación por sistemas como el Iron Dome israelí o los interceptores estadounidenses Patriot PAC-3 y THAAD.
No obstante, expertos occidentales mantienen cierto escepticismo. Muchas de las capacidades atribuidas al Fattah no han sido verificadas de manera independiente en escenarios de combate real, y su grado real de evasión frente a defensas avanzadas sigue siendo objeto de debate.
Un arsenal sólido, pero bajo escrutinio
En conjunto, el programa balístico iraní muestra una evolución tecnológica significativa en las últimas décadas. Sistemas como el Sejjil, Ghadr y Khorramshahr ofrecen alcance regional estratégico, mientras que el Fattah representa la ambición de Teherán por incorporarse al reducido grupo de países que desarrollan armamento hipersónico.
Sin embargo, la efectividad final de estos misiles depende no solo de sus características técnicas, sino también de la capacidad de los sistemas defensivos que enfrenten. En un escenario de escalada militar, la carrera entre proyectiles cada vez más rápidos y defensas más sofisticadas seguirá siendo uno de los ejes centrales del equilibrio estratégico en Oriente Medio.

