El abridor de los Azulejos de Toronto, José Berríos, podrá seguir en el montículo durante la temporada 2026 pese a una fractura por estrés en el codo derecho, según confirmaron los médicos del equipo.
La lesión que no detendrá a Berríos
Aunque la palabra “fractura” genera alarma, el diagnóstico final revela que no hay daños en los ligamentos, lo que permite al lanzador continuar su carrera sin cirugía inmediata. La fractura fue detectada tras un examen médico relacionado con su participación en el Clásico Mundial de Béisbol, donde Berríos había notado inflamación en el codo, describiéndola como algo “raro” debido a que su rendimiento se mantenía fuerte.
El dirigente John Schneider calificó la noticia como “de cierta manera buenas noticias”, ya que Berríos podrá lanzar después de unos días de descanso supervisado por el equipo médico encabezado por el Dr. Keith Meister.
“Por ahora sí. Esa era la meta durante la consulta en persona. Solo deberá descansar algunos días para ser cautelosos, luego volverá a lanzar”, señaló Schneider.

Plan del equipo y precauciones
A pesar de la posibilidad de jugar con la lesión, los Azulejos deberán monitorear cuidadosamente la condición de Berríos para evitar complicaciones. Según Schneider, el lanzador no siente dolor, pero el equipo aplicará medidas estrictas para garantizar que la fractura no empeore durante la temporada.
Berríos comenzará la campaña en la lista de lesionados, lo que genera incertidumbre en el cuerpo de abridores de Toronto, especialmente tras el anuncio de que Trey Yesavage también iniciará la temporada fuera del roster activo. Esto obliga a los Azulejos a replantear su estrategia inicial y depender de lanzadores de respaldo mientras los titulares se recuperan.
Impacto en la temporada de los Azulejos
La noticia de que Berríos puede lanzar pese a la fractura es un alivio parcial para un equipo que ya enfrenta desafíos en su rotación. Sin embargo, la situación también evidencia la fragilidad de los lanzadores ante lesiones acumulativas y plantea dudas sobre cómo los equipos manejan la salud de sus estrellas.
El seguimiento será constante, y cada aparición de Berríos en el montículo será vigilada como una prueba de resistencia y planificación médica de los Azulejos.

