La edición número XXV de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, que se celebra en Italia del 6 al 22 de febrero, está dejando una combinación explosiva de hazañas deportivas, decisiones controvertidas de los estamentos olímpicos y una presencia española histórica que, sin embargo, choca con la realidad de nuestro deporte invernal.
Holanda arrasa en patinaje de velocidad y establece un nuevo estándar
En los 1000 metros de patinaje de velocidad sobre hielo, la neerlandesa Jutta Leerdam no solo se adjudicó la medalla de oro, sino que lo hizo marcando un récord olímpico con un tiempo de 1:12.31, consolidándose como figura dominante de esta disciplina.
Leerdam, de 27 años, había sido subcampeona en Beijing 2022 y llega ahora con su peatonalidad competitiva en pleno auge. Con su triunfo, la selección neerlandesa confirmó un doble podio en esta prueba y pone de manifiesto la profundidad de su programa de velocidad sobre hielo, que amenaza con llevarse gran parte del protagonismo mediático y competitivo de estos Juegos.
La victoria de Leerdam, además, ha trascendido el ámbito puramente deportivo en países como Estados Unidos, donde su relación con la figura mediática Jake Paul ha añadido una dimensión extra de atención mediática a su triunfo y ha convertido a esta atleta en una de las más comentadas de Milan-Cortina.
España repite su mayor participación, con éxitos y tropiezos
España compite en estos Juegos con más de 20 deportistas, la delegación más numerosa de su historia en una cita olímpica invernal.
Sin embargo, este avance cuantitativo no siempre se traduce en resultados o en una gestión deportiva eficiente. El caso más evidente ha sido el del patinador artístico Tomás Guarino, que protagonizó una polémica en los días previos a la competición por un conflicto con los derechos de autor de la música de su programa corto, inspirado en Los Minions.
A falta de pocos días para el inicio olímpico, Guarino anunció que debía cambiar su música por problemas de copyright, lo que generó una ola de críticas hacia los organizadores y las entidades encargadas de certificar estos permisos. Finalmente, tras las presiones mediáticas y la intervención de la productora, se alcanzó un acuerdo que le permitirá competir con su programa original, un alivio mediático para el patinaje español pero también una señal de falta de previsión institucional.
Más allá de Guarino, en el patinaje artístico olímpico también participan parejas como Olivia Smart y Tim Dieck o Sofía Val con Asaf Kazimov, que intentan consolidar la presencia española en las disciplinas de hielo, hasta ahora dominadas por potencias tradicionales.
Riesgo extremo y debates sobre el espectáculo y la seguridad
El mundo del esquí alpino vivió un momento dramático con la caída de la legendaria estadounidense Lindsey Vonn, que a sus 41 años sufrió una importante fractura durante la prueba de descenso y fue trasladada al hospital para múltiples operaciones tras el accidente.
La participación de Vonn, ya fuera de la élite competitiva desde hace años, ha puesto en evidencia el debate sobre la seguridad de los atletas veteranos y hasta qué punto la búsqueda de espectáculo y récords puede chocar con la integridad física de quienes compiten.
Polémicas del Comité Olímpico Internacional: ¿neutralidad o doble rasero?
Más allá de lo estrictamente deportivo, estos Juegos también están marcados por decisiones reglamentarias que han generado controversia. El Comité Olímpico Internacional (COI) ha prohibido a un competidor ucraniano de skeleton llevar un casco con homenaje a deportistas fallecidos durante la guerra con Rusia, basando su rechazo en las normas que vetan la “simbología política”.
La medida ha sido recibida con críticas y comparaciones con otros casos en los que sí se ha permitido cierto simbolismo en el podio, lo que ha generado debates sobre la coherencia y la interpretación de la neutralidad en los Juegos.
Un escenario olímpico con tensiones sociales y protestas
Los Juegos de Milán-Cortina no están exentos de tensiones más allá del deporte. Durante el recorrido de la antorcha olímpica por Milán, se registraron protestas estudiantiles exigiendo la exclusión de Israel de los Juegos Olímpicos en el marco de la guerra en Oriente Medio, un símbolo de cómo los grandes eventos deportivos a menudo se convierten en plataformas de conflicto internacional.
Además, los Juegos enfrentan críticas por su impacto ambiental y por varios focos de protesta en la ciudad anfitriona, lo que pone en cuestión la sostenibilidad de proyectos olímpicos de este tamaño.
Unos Juegos con grandes historias y desafíos pendientes
En conjunto, Milano-Cortina 2026 se presenta como unos Juegos Olímpicos repletos de historias emocionantes y episodios polémicos, desde actuaciones deportivas históricas hasta decisiones institucionales que han generado debate. La presencia española, si bien es la más numerosa hasta la fecha, aún navega entre logros deportivos y desafíos organizativos que ponen en evidencia la necesidad de una estructura más sólida para el deporte de invierno en España.
Mientras tanto, potencias consolidadas como Holanda dominan pruebas técnicas con récords, y el espectáculo se mezcla con debates sobre seguridad, neutralidad y impacto social. Estos Juegos quedan, por ahora, como un espejo de los tiempos modernos del olimpismo: competitivos, complejos y absolutamente globales.
Datos Clave
- Fecha y sede: 6-22 de febrero de 2026 en Milán y Cortina d’Ampezzo, Italia.
- Récord olímpico en patinaje de velocidad: Jutta Leerdam, oro en 1000 m.
- España: mayor delegación olímpica de invierno con más de 20 atletas.
- Controversias: derechos de autor en música olímpica, neutralidad del COI y protestas políticas.

