El juicio de Elon Musk contra OpenAI y sus cofundadores, Sam Altman y Greg Brockman, se llevará a cabo en marzo de 2024 tras la decisión de una jueza estadounidense que consideró que existen evidencias que respaldan la demanda del empresario.
Musk presentó la demanda alegando que OpenAI traicionó los acuerdos contractuales originales al priorizar beneficios económicos en lugar de cumplir con la misión establecida de desarrollar inteligencia artificial que beneficie a la humanidad. Este litigio se deriva de la decisión de OpenAI de convertirse en una organización con fines de lucro, un movimiento con el cual Musk ha expresado su desacuerdo desde que dejó la junta directiva de la empresa en 2018.
El empresario, que fue uno de los primeros inversores en OpenAI, argumenta que su inversión de aproximadamente 38 millones de dólares se basó en la premisa de que la organización mantendría su estatus de no lucrativa. Por esta razón, Musk busca compensaciones monetarias, alegando que OpenAI se benefició de forma indebida.
La jueza Yvonne Gonzalez Rogers ha señalado que existen indicios que sugieren que los líderes de OpenAI hicieron promesas sobre la preservación de su estructura original sin ánimo de lucro, tal como alega Musk. La decisión de iniciar el juicio es un desarrollo significativo en la controversia entre Musk y OpenAI, que fue fundada en 2015 como un laboratorio de investigación no lucrativa. Desde 2019, OpenAI comenzó a alejarse de su modelo original, creando una subsidiaria con un modelo de ‘beneficio limitado’ para atraer capital y talento.
Desde su salida de OpenAI, Musk ha criticado con frecuencia la transición hacia un modelo de lucro. En febrero de 2025, lanzó una oferta de 97,4 mil millones de dólares para adquirir OpenAI, aunque la propuesta fue rechazada por Altman. A finales de 2025, OpenAI se reestructuró formalmente como una Corporación de Beneficio Público, manteniendo el 26% de la participación de la organización original sin fines de lucro.
La fecha del juicio está fijada para marzo, tras la confirmación de que se dispone de evidencias que podrían respaldar a Musk en este proceso legal.

