La demencia y su relación con el Alzheimer y el Parkinson
Investigaciones recientes han evidenciado que las enfermedades neurodegenerativas, comúnmente diagnosticadas de manera separada, pueden coexistir en muchos pacientes. Este fenómeno, denominado copatología, se refiere a la presencia simultánea de diversas patologías cerebrales en individuos con demencia.
Un estudio publicado en la revista Science ha revelado que muchos pacientes con demencia presentan lesiones asociadas a diferentes enfermedades neurodegenerativas, desafiando la noción de que trastornos como el Alzheimer, Parkinson y la demencia frontotemporal son entidades independientes.
Los avances en neuropatología durante las últimas dos décadas han permitido a los científicos detectar, durante autopsias, que hasta un 50% de los pacientes con Alzheimer también tienen acumulaciones de alfa-sinucleína, una proteína característica del Parkinson y de la demencia con cuerpos de Lewy. Por otro lado, se ha observado que pacientes con Parkinson y deterioro cognitivo pueden acumular beta-amiloide y tau, típicamente asociadas al Alzheimer.
Los especialistas sugieren que estas condiciones no solo pueden coexistir, sino que podrían interactuar y acelerar el deterioro neuronal. La hipótesis planteada es que la acumulación de una proteína induce un entorno cerebral que facilita la aparición de otras.
Un ejemplo reciente de copatología es la enfermedad LATE, que se asocia a la proteína TDP-43. Aunque sus síntomas pueden imitar los del Alzheimer, el mecanismo subyacente es distinto. Además, investigaciones sobre Alzheimer familiar precoz han hallado que muchos pacientes también presentan cuerpos de Lewy.
Estudios publicados en Nature Medicine han indicado que pacientes jóvenes con Parkinson presentan niveles elevados de p-tau217 en sangre, un biomarcador ligado al Alzheimer, lo que podría ayudar a identificar a aquellos con mayor riesgo de deterioro cognitivo rápido.
Las copatologías podrían explicar las diferencias en la progresión y respuesta a tratamientos en diversos pacientes. Actualmente, los únicos medicamentos que pueden eliminar proteínas vinculadas a una enfermedad neurodegenerativa son los dirigidos al Alzheimer, como el donanemab, que actúa sobre el beta-amiloide. Sin embargo, si un paciente presenta otras acumulaciones proteicas, como alfa-sinucleína o TDP-43, esta estrategia podría no ser suficiente.
A medida que la investigación avanza, se están desarrollando técnicas que permiten detectar proteínas asociadas a múltiples enfermedades neurodegenerativas a través de análisis de sangre, ofreciendo una vía para confirmar estas patologías sin necesidad de autopsias.
En conclusión, el futuro del diagnóstico y tratamiento de la demencia podría requerir un cambio en la forma en que se clasifica y aborda, dejando atrás la visión de una única enfermedad para reconocer un proceso complejo donde diversas patologías pueden interrelacionarse.
