El Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola (CRV), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha declarado que España ha perdido su estatus de país libre de circulación del virus del sarampión. Esta conclusión se basa en la evaluación de datos de 2024, que reflejan 227 casos de sarampión confirmados y treinta brotes pequeños en doce comunidades autónomas.
A nivel internacional, el sarampión sigue siendo un problema de salud pública grave, especialmente en niños menores de cinco años. La vacuna contra el sarampión, altamente contagiosa pero poco variable, había permitido si no su erradicación casi total en muchos países. Para considerar que una enfermedad está controlada, se requiere que el 95% de la población reciba las dos dosis de la vacuna. En España, a pesar de una ligera caída en la cobertura vacunal durante la pandemia, en 2024 se lograron coberturas de 97,3% para la primera dosis y 93,8% para la segunda dosis de la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis).
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, mencionó que el principal factor asociado a los casos de sarampión es la falta de vacunación completa. Aunque las creencias contrarias a la vacunación no parecen haber aumentado significativamente, se ha observado un incremento en la transmisión de casos importados. Según el Ministerio de Sanidad, del total de 227 casos de 2024, 23,3% fueron importados, 44,9% estaban conectados a importaciones y en el 32,2% no se pudo determinar el origen. En 2025, hasta el 28 de diciembre, se confirmaron 397 casos de sarampión entre 971 sospechosos, incluyendo 108 casos importados, principalmente desde Marruecos y Rumanía.
El Ministerio de Sanidad tiene como objetivo garantizar una cobertura vacunal superior al 95% y desarrollar estrategias dirigidas a colectivos con baja cobertura vacunal. Además, se buscará asegurar que en cada contacto con los servicios sanitarios se revise y actualice el estado vacunal, especialmente en personas que planean viajar a países con alta incidencia de sarampión.

