Investigadores de la Universidad de Colorado Boulder, en colaboración con las universidades de Stanford y Baylor, han identificado un compuesto presente en la sangre de pitones birmanas y pitones bola, denominado para-tiramina-O-sulfato (pTOS), que podría jugar un papel importante en el control del apetito.

El estudio revela que los niveles de pTOS aumentan notablemente, hasta *1.000 veces*, después de que estas serpientes se alimentan. Este fenómeno está asociado con la capacidad de las pitones para sobrevivir meses sin consumir alimento sin perder masa muscular ni afectar su salud metabólica.

Pruebas realizadas en ratones, tanto obesos como delgados, mostraron que la administración de pTOS resultó en una reducción de peso sin los efectos secundarios frecuentemente presentados en tratamientos actuales para la obesidad, como náuseas y fatiga. Se ha observado que el pTOS actúa sobre el hipotálamo, modulando la percepción de saciedad. Aunque se considera que este compuesto también está presente en humanos, los niveles son significativamente bajos, lo que podría explicar su no detección en estudios anteriores.

La investigación respalda la idea de desarrollar tratamientos basados en compuestos naturales; ya que medicamentos actuales contra la obesidad, como Ozempic o Wegovy, también derivan de hormonas de animales como el monstruo de Gila. Leslie Leinwand, líder del estudio, destaca que la observación de diversas especies puede conducir a nuevas terapias efectivas. Los hallazgos indican que la exploración de compuestos naturales puede ofrecer soluciones más seguras y eficaces para combatir la obesidad, reflejando el valor de la biología inspirada en la naturaleza.

Comparte.
Dejar una respuesta

Exit mobile version