Los pasajeros europeos podrían dejar de reclamar por su cuenta las compensaciones por retrasos aéreos. La Unión Europea ultima una reforma de la normativa de transporte aéreo que obligará a las compañías aéreas a informar de forma automática a los viajeros cuando tengan derecho a una indemnización, simplificando un proceso que hasta ahora dejaba sin cobrar a la mayoría de los afectados.
Las nuevas medidas, que previsiblemente serán votadas durante el próximo mes de julio, buscan reforzar los derechos de los consumidores y aumentar la transparencia en el sector aéreo.
Las aerolíneas deberán contactar con los pasajeros
El eurodiputado Andrey Novakov, uno de los impulsores de la reforma, ha explicado que el principal cambio consiste en trasladar la responsabilidad a las compañías aéreas.
En lugar de que sea el viajero quien deba iniciar un complejo procedimiento para reclamar una compensación, serán las propias aerolíneas las que tendrán que:
- Informar al pasajero de que tiene derecho a una indemnización.
- Facilitar toda la información necesaria.
- Colaborar en el proceso de pago de la compensación.
Según Novakov, actualmente solo alrededor del 11 % de los pasajeros que tienen derecho a una indemnización llegan a cobrarla, principalmente por el desconocimiento de la normativa o por la complejidad de los trámites.
Las compensaciones se mantienen
La propuesta no modifica las cantidades económicas previstas actualmente para los grandes retrasos.
Las indemnizaciones seguirán siendo:
- 250 euros para vuelos de corta distancia con retrasos superiores a tres horas.
- 400 euros para trayectos de mayor recorrido que cumplan los requisitos establecidos.
En los retrasos inferiores a tres horas, las compañías deberán seguir ofreciendo asistencia a los pasajeros, incluyendo comida, bebida y la atención necesaria durante la espera.
Los menores de 14 años viajarán junto a sus acompañantes
Otra de las novedades más relevantes afecta a las familias.
La futura normativa establece que los menores de hasta 14 años deberán poder sentarse junto al adulto con el que viajan sin tener que pagar un suplemento adicional.
La medida pretende evitar una práctica habitual de algunas compañías, que cobraban un coste extra por reservar asientos contiguos.
Más transparencia en el precio de los billetes
La reforma también quiere poner fin a una de las principales críticas de los consumidores: los precios aparentemente bajos que aumentan durante el proceso de compra.
Las aerolíneas estarán obligadas a mostrar con mayor claridad:
- Qué servicios están incluidos en el precio inicial.
- Los posibles suplementos.
- El coste del equipaje.
- Los cargos por selección de asiento.
- Otros servicios adicionales.
El objetivo es evitar ofertas que puedan inducir a error y permitir que el pasajero conozca desde el principio el precio real del viaje.
Nuevas reglas para el equipaje de mano
La normativa también introduce una mayor claridad respecto al equipaje de mano.
Los viajeros que deseen volar únicamente con un pequeño bulto personal podrán seguir accediendo a tarifas más económicas.
Sin embargo, Bruselas pretende fijar criterios más transparentes para evitar cobros considerados excesivos o poco claros por parte de algunas compañías.
¿Cuándo entrarán en vigor los cambios?
La propuesta será sometida a votación en las instituciones europeas durante el próximo mes de julio.
Si recibe la aprobación definitiva, las compañías aéreas dispondrán de un periodo transitorio de 12 meses para adaptar sus sistemas, por lo que las nuevas obligaciones podrían comenzar a aplicarse a lo largo de 2027.
Un cambio que refuerza los derechos de los pasajeros
La futura reforma supone uno de los cambios más importantes de los últimos años en materia de protección de los viajeros.
La obligación de informar automáticamente sobre las compensaciones, junto con una mayor transparencia en los precios y nuevas garantías para las familias, busca reducir conflictos entre aerolíneas y clientes y facilitar que los pasajeros ejerzan unos derechos que, hasta ahora, en muchos casos quedaban únicamente sobre el papel.

