Charles Leclerc confía en las novedades del SF-26 y en el proyecto de Fred Vasseur para intentar desafiar a Mercedes en el GP de Italia, una carrera que considera incomparable.
Charles Leclerc vuelve a Monza dispuesto a asumir riesgos. El piloto de Ferrari reconoce que Mercedes parte como favorita, pero sostiene que la Scuderia ha trabajado intensamente y llevará novedades al SF-26 con la esperanza de repetir una de esas victorias inesperadas que ya ha conseguido esta temporada.
Para el monegasco, además, Monza no es simplemente otra carrera del Mundial de Fórmula 1. Allí consiguió en 2019 una de las victorias que definieron su carrera con Ferrari y allí está dispuesto incluso a llegar agotado al siguiente Gran Premio, en Madrid, si el precio es volver a ganar ante los tifosi.
“Estoy preparado para correr el riesgo si eso significa ganar en Monza”, asegura Leclerc.
Leclerc avisa: Ferrari llevará novedades al SF-26
La gran incógnita es el rendimiento real de Ferrari durante el GP de Italia. Leclerc admite que el comportamiento de los monoplazas en 2026 está siendo especialmente difícil de anticipar.
“Está completamente abierto”, explica sobre sus posibilidades.
El monegasco recuerda que Ferrari ganó en Silverstone cuando esperaba encontrarse lejos de la cabeza y fue muy competitiva en Spa pese a anticipar dificultades. En cambio, circuitos que sobre el papel parecían favorables, como Mónaco o Budapest, no ofrecieron el resultado esperado.
La conclusión de Leclerc es clara: en 2026, cualquier pequeño error de puesta a punto se paga mucho más caro.
“Este año, si no optimizas absolutamente todo, pagas un precio mayor que en temporadas anteriores”, señala.
Ferrari espera que las modificaciones introducidas en el SF-26 puedan marcar diferencias.
“Hemos trabajado muy duro y hay algunas cosas nuevas en el coche que espero que puedan ayudarnos”, adelanta.
Mercedes parte como favorita pese a una penalización
Leclerc no intenta esconder quién considera el rival a batir.
“Mercedes es definitivamente la favorita”, afirma.
Una de las Flechas Plateadas tendrá que arrancar desde la parte trasera de la parrilla debido a una penalización, circunstancia que abre posibilidades estratégicas para Ferrari.
Pero Leclerc cree que Mercedes continuará siendo extremadamente competitiva incluso con ese contratiempo.
La oportunidad de Ferrari dependerá, por tanto, de ejecutar un fin de semana prácticamente perfecto: clasificación, gestión energética, estrategia, neumáticos y fiabilidad.
El SF-26 cambia incluso la forma de pilotar en Monza
La revolución reglamentaria de 2026 también ha transformado uno de los circuitos más particulares del calendario.
Tradicionalmente, Monza obligaba a los equipos a reducir la carga aerodinámica hasta extremos que no se veían prácticamente en ningún otro trazado.
Leclerc explica que los monoplazas podían perder más de 100 puntos de carga aerodinámica, eliminando prácticamente cualquier elemento prescindible para reducir la resistencia al avance.
Este año será diferente.
Según el piloto, el coche que Ferrari utilizará en Italia será mucho más parecido al empleado en otros circuitos.
Eso hará que Monza pierda parcialmente una de sus características históricas.
Los nuevos monoplazas también han obligado a los pilotos a cuestionar conceptos aprendidos desde el karting.
Leclerc pone un ejemplo revelador: acelerar lo antes posible al salir de una curva ya no siempre ofrece el mejor resultado, porque la energía ganada en la salida puede terminar penalizando al coche al final de la recta.
El monegasco reconoce que necesitó alrededor de tres fines de semana para adaptarse plenamente a estas nuevas exigencias.
Ferrari sorprende a Leclerc con su apuesta por la innovación
Más que una característica concreta del SF-26, Leclerc destaca el cambio de mentalidad técnica de Ferrari.
“En innovación y en las piezas nuevas que hemos llevado, creo que hemos dado un paso enorme hacia delante”, explica.
El piloto menciona específicamente soluciones como el conocido alerón “Macarena” y el concepto FTM, ejemplos de cómo Ferrari está intentando explotar los márgenes abiertos por el nuevo reglamento.
Para Leclerc, eso es incluso más importante que una actualización concreta.
Lo que valora es el enfoque del equipo.
Sus palabras representan también un respaldo al proyecto que dirige Fred Vasseur, en un momento en el que cada resultado de Ferrari continúa siendo examinado con enorme presión.
Monza 2019, el recuerdo que Leclerc nunca podrá borrar
Si hay una victoria que explica la relación entre Leclerc y Ferrari es la de Monza 2019.
Cuando recuerda aquellas últimas vueltas, el piloto no piensa primero en el trofeo.
Piensa en las gradas.
Leclerc asegura que normalmente consigue ignorar todo lo que ocurre fuera de la pista, pero aquel día fue imposible.
Durante las últimas tres o cuatro vueltas comenzó a mirar hacia las tribunas y contempló a miles de aficionados de Ferrari completamente entregados.
También recuerda su espectacular batalla con Lewis Hamilton, con ambos pilotos rodando al límite.
Después llegó la bandera a cuadros.
Y finalmente, el podio.
«Ferrari va más allá de la lógica»
Leclerc considera que ninguna otra escudería puede reproducir exactamente el fenómeno social que rodea a Ferrari.
“Ferrari es única porque va más allá de la lógica”, afirma.
El piloto recuerda que cada temporada, independientemente de que el equipo esté ganando o atravesando dificultades, encuentra un auténtico mar rojo de aficionados esperando a los pilotos.
En Monza esa pasión alcanza otro nivel.
Según Leclerc, durante la semana del Gran Premio parece incluso que Milán se detiene para celebrar a Ferrari.
Y la experiencia acumulada no consigue normalizarlo.
“No te acostumbras en absoluto”, reconoce.
Leclerc acepta llegar agotado a Madrid si gana en Italia
La semana de Monza es también una de las más exigentes físicamente para los pilotos de Ferrari.
Eventos, compromisos comerciales, aficionados y actividades institucionales convierten los días previos en una auténtica maratón.
Leclerc recuerda que después de ganar en 2019 terminó completamente exhausto y que todavía arrastraba parte del cansancio cuando llegó al siguiente Gran Premio.
En 2026 existe además una circunstancia especial: Madrid aparece inmediatamente después en el calendario.
Pero al monegasco no le preocupa.
Si tiene que llegar cansado a España después de ganar en Monza, acepta el precio.
“100%. Incluso muy, muy cansado”, responde cuando le plantean esa posibilidad.
Ferrari busca otra tarde histórica en Monza
Leclerc tampoco esconde cuál considera el verdadero premio del GP de Italia.
Ni siquiera le entusiasma especialmente el diseño del trofeo de este año.
Pero eso resulta irrelevante.
“El verdadero premio para quien gana en Monza es estar en ese podio. Es lo más bonito del año”, resume.
Ferrari afronta así su carrera más emocional con una combinación de incertidumbre y esperanza. Mercedes aparece como referencia, pero la imprevisibilidad del campeonato y las novedades del SF-26 permiten a Leclerc mantener abierta la puerta.
Monza ya le convirtió una vez en héroe de Ferrari.
Siete años después, el monegasco está dispuesto a pagar incluso el cansancio que arrastre hasta Madrid con tal de volver a contemplar desde lo más alto del podio ese mar rojo que, según él, hace de Ferrari algo imposible de explicar con lógica.
