El presidente francés anuncia una reunión energética en las próximas semanas ante el bloqueo del estrecho de Ormuz y pide además un plan nacional contra drones, ciberataques y otras amenazas híbridas atribuidas a Rusia.

El presidente francés, Emmanuel Macron, convocará en las próximas semanas una reunión del G7 dedicada a la crisis energética para estudiar una nueva liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo ante las graves perturbaciones provocadas por la guerra en Oriente Medio y la reducción del tráfico por el estrecho de Ormuz.

Macron anunció la iniciativa este viernes después de reunirse en el Palacio del Elíseo con responsables de los principales partidos franceses y candidatos a las elecciones presidenciales de 2027. La propuesta busca reforzar la coordinación entre las principales economías industrializadas y evaluar medidas similares a las adoptadas en marzo.

Macron pone otra liberación de reservas sobre la mesa

Francia, que ejerce la presidencia del G7 durante 2026, quiere que el grupo vuelva a abordar de forma específica el deterioro del mercado energético.

Macron aseguró que el encuentro servirá para estudiar una posible nueva liberación de reservas estratégicas, además de coordinar mejor las políticas de suministro entre los países participantes.

No existe todavía una decisión adoptada ni una cantidad definida.

La eventual liberación tendría que acordarse con los países implicados y, previsiblemente, coordinarse de nuevo con la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

La AIE ya liberó 400 millones de barriles en marzo

El precedente inmediato se produjo el 11 de marzo de 2026.

Los 32 países miembros de la AIE acordaron entonces poner en el mercado 400 millones de barriles de petróleo procedentes de sus reservas de emergencia, la mayor liberación coordinada de existencias desde la creación de la organización.

La medida respondió a la brusca caída de la oferta causada por el conflicto en Oriente Medio y la fuerte reducción de los flujos que atravesaban Ormuz.

La propia AIE calificó aquella situación como la mayor interrupción de suministro en la historia del mercado mundial del petróleo.

Ormuz sigue siendo el gran problema

El estrecho de Ormuz continúa siendo el principal cuello de botella.

Antes de la guerra, por esta vía circulaban aproximadamente 20 millones de barriles diarios de crudo y productos petrolíferos, según la AIE. Tras el estallido del conflicto, esos flujos llegaron a reducirse hasta niveles mínimos.

La situación sigue lejos de normalizarse.

Datos de transporte marítimo recogidos este viernes por Reuters muestran que el número de buques de materias primas que atraviesan Ormuz continúa claramente por debajo de sus niveles recientes habituales.

Esto mantiene la presión sobre los precios internacionales.

El petróleo continúa por encima de los 100 dólares

La incertidumbre sobre Oriente Medio sigue trasladándose directamente a los mercados.

Este viernes, el barril de Brent se negociaba en torno a los 104 dólares, mientras el West Texas Intermediate estadounidense superaba los 102 dólares, en una sesión marcada por las dudas sobre la capacidad de Arabia Saudí para mantener determinados suministros después de nuevos ataques contra su infraestructura petrolera.

La liberación de reservas puede aliviar temporalmente la presión sobre el mercado, pero no sustituye una recuperación estable de los flujos comerciales.

Por eso Macron insiste en que el problema de fondo continúa siendo geopolítico.

Francia prepara también medidas sobre el gas

El presidente francés anunció además que abordará con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la situación de las reservas de gas en Europa.

La intención francesa es acelerar las medidas destinadas a reforzar los almacenamientos de cara al invierno y contener, en la medida de lo posible, la presión sobre los precios.

La crisis del petróleo y el gas vuelve así a colocarse en el centro de la agenda europea después de varios meses de tensiones acumuladas por Oriente Medio y la guerra de Ucrania.

Macron ordena un plan contra las amenazas híbridas de Rusia

El anuncio energético coincidió con otra decisión relevante en materia de seguridad.

Macron ha pedido al Gobierno francés preparar un plan específico para proteger infraestructuras críticas y centros sensibles, especialmente frente a ataques con drones y operaciones de ciberseguridad atribuidas a Rusia.

El presidente francés sostiene que la naturaleza de las amenazas rusas contra Europa ha cambiado y se ha intensificado durante las últimas semanas.

Entre los episodios citados por París aparecen ataques o incursiones con drones, operaciones de sabotaje y otras acciones que las autoridades europeas califican de amenazas híbridas.

Alemania atribuyó a Rusia el intento de ataque de Leipzig

Uno de los casos más graves ocurrió en Alemania.

El Gobierno alemán anunció el pasado 1 de septiembre que sus servicios de inteligencia atribuían a actores vinculados al Estado ruso un intento de ataque con dron contra el aeropuerto de Leipzig/Halle.

Moscú ha negado reiteradamente las acusaciones occidentales sobre operaciones híbridas y sostiene que forman parte de una campaña política contra Rusia.

Macron, sin embargo, considera que el aumento de estos incidentes obliga a reforzar la protección de instalaciones críticas francesas.

La reunión llega en plena tensión política en Francia

Macron realizó los anuncios tras mantener durante varias horas un encuentro a puerta cerrada con dirigentes políticos y aspirantes a sucederle en 2027.

El presidente aseguró que pretende actuar como “garante” institucional durante el periodo previo a las elecciones, pero no como comentarista de la campaña.

El fuerte aumento del coste de los carburantes se ha convertido además en un problema político interno para Francia.

El Ejecutivo afronta presión social para contener el impacto de la energía sobre hogares y empresas, pero dispone de un margen presupuestario limitado.

El G7 vuelve a colocar la energía en el centro

La reunión que prepara Macron todavía no tiene fecha concreta.

Sí tiene ya un objetivo definido: estudiar cómo responder de forma coordinada a un escenario en el que Ormuz sigue funcionando muy por debajo de su capacidad normal y los precios del petróleo permanecen por encima de los 100 dólares.

El G7 ya había respaldado en marzo el uso de las reservas estratégicas como herramienta de emergencia para estabilizar los mercados.

La cuestión ahora es si los países están dispuestos a recurrir nuevamente a ellas.

Porque una nueva liberación puede ganar tiempo y aliviar precios, pero también reduce el colchón disponible para futuras emergencias.

Mientras el tráfico por Ormuz no recupere la normalidad, la crisis energética seguirá dependiendo más de la evolución de la guerra que de cualquier medida temporal adoptada desde París, Bruselas o Washington.


Chollones

Tour en Quad – Sierra de Mijas Málaga

72,00€

Ver en Chollones 🛒
Chollones

Sunset Tour en Buggy – Atardecer Off-Road en Málaga

103,50€

Ver en Chollones 🛒
Chollones

SaveFamily Iconic Plus 2 Graffiti 4G con GPS y SOS

115,00€

Ver en Chollones 🛒
Comparte.
Dejar una respuesta

Exit mobile version