La caída de un muro en Álora deja a Renfe sin capacidad para ofrecer trenes directos, obligando a trasbordos y retrasos mientras los precios de los vuelos se disparan en Semana Santa.
La infraestructura bloqueada y la falta de material rodante impiden la conexión directa
La línea de alta velocidad Málaga-Madrid sigue cortada tras el desprendimiento de un muro de contención en Álora, dejando a miles de viajeros sin AVE directo justo en plena Semana Santa. Según Renfe, los principales motivos son la falta de trenes adaptados y que los talleres de Málaga y Algeciras se encuentran aislados, lo que impide poner en servicio unidades que sí podrían recorrer la línea.
Actualmente, Renfe mantiene su Plan Alternativo de Transporte, con autobuses entre Málaga y Antequera, y estudia opciones como trenes de ancho variable, capaces de circular tanto por vías convencionales como por la alta velocidad. Sin embargo, según la empresa, “hoy en día no es posible realizarla” mientras los talleres sigan inaccesibles.
Homologación y cursos retrasan cualquier solución inmediata
Los maquinistas del AVE deberán completar un curso especial que los habilite para conducir los trenes S-130 de ancho variable, con capacidad de hasta 600 pasajeros por trayecto en doble composición. Este proceso incluye prácticas en la vía convencional y formación online, lo que demorará entre una semana y diez días, según fuentes de Renfe.
Aunque estos trenes podrían reducir la dependencia de los trasbordos en Santa Ana, el viaje Málaga-Madrid seguiría rondando las 4 horas, similar a los tiempos actuales con paradas intermedias, ya que los S-130 alcanzan un máximo de 250 km/h, frente a los 300 km/h de los AVE tradicionales.
Gobierno y partidos en el debate: soluciones lentas ante la crisis
El presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, ya advirtió que la reapertura de la línea en una sola vía no será posible al menos hasta finales de abril, dejando a Renfe y a otras compañías como Iryo y Ouigo sin alternativas. Mientras tanto, el Partido Popular propuso usar los trenes de ancho variable para salvar el corte, pero la falta de maquinistas homologados y la complejidad técnica retrasan la implementación.
La situación genera además un efecto colateral en el transporte aéreo: los billetes de avión Madrid-Málaga se disparan ante la incapacidad de ofrecer AVE directo, encareciendo la Semana Santa para miles de familias.
Alternativa limitada: autobuses y retrasos inevitables
Desde el 18 de febrero, Renfe es la única compañía que mantiene trasbordos por carretera desde Antequera, mientras Iryo mantiene a su plantilla en ERTE y Ouigo no opera hasta que se abra la vía. Los viajeros deben asumir tanto los retrasos como la incomodidad de un plan alternativo que evidencia la falta de previsión y la dependencia de una infraestructura crítica que sigue siendo vulnerable.

