El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha decidido elevar de dos a tres años de prisión la condena impuesta a un hombre por dirigir un servicio de venta de drogas en un barrio de Málaga capital. Otro implicado, que acompañaba a los clientes hasta el lugar de la transacción, mantiene su condena de dos años, mientras que un tercer acusado ha sido absuelto.
Investigación y dispositivo policial
Los hechos se remontan a 2018, cuando la policía detectó actividades de venta al por menor de sustancias estupefacientes en una barriada de la ciudad. Se organizó un dispositivo de vigilancia, mediante el cual se comprobó que distintas personas se acercaban a la calle controlada por los acusados. Tras una breve conversación con uno de ellos, eran acompañados hasta el segundo implicado, quien entregaba la droga a cambio de dinero.
Los compradores fueron interceptados inmediatamente, interviniéndose bolsitas con sustancias estupefacientes, registrando la policía múltiples seguimientos e intervenciones que formaron parte de la investigación judicial.
Sentencias y absoluciones
La Audiencia de Málaga había condenado inicialmente a dos años de prisión al principal acusado y al cómplice. El TSJA, tras estimar parcialmente el recurso del fiscal, elevó la pena del primero a tres años, teniendo en cuenta factores agravantes:
- Involucrar a otra persona en la actividad, aprovechándose de su condición de toxicómano.
- Reincidencia, al contar con antecedentes por el mismo delito.
- Diversidad de sustancias vendidas y realización de la venta a plena luz del día en una zona residencial, generando sensación de impunidad e inseguridad entre los vecinos.
Por su parte, el tercer acusado fue absuelto al no acreditarse su participación en la actividad delictiva, dado que trabajaba como aparcacoches en la zona de manera independiente.
Impacto en la seguridad ciudadana
La resolución del TSJA subraya que la actividad delictiva tuvo lugar en la vía pública y a la vista de los vecinos, contribuyendo a propagar sensación de inseguridad y desprotección ciudadana en la barriada malagueña.
Con esta decisión, la justicia refuerza el mensaje de tolerancia cero frente al tráfico de drogas en espacios residenciales, enviando una señal clara sobre las consecuencias legales de estas conductas.
