Un informe sitúa a la N-630 como uno de los tramos más peligrosos de España, con cifras que multiplican el riesgo y reabren el debate sobre el abandono de infraestructuras.
La N-630, en el punto de mira por su alta siniestralidad
La carretera N-630, conocida como la Ruta de la Plata, vuelve a estar en el foco tras un informe de Automovilistas Europeos Asociados que la sitúa entre las doce carreteras más peligrosas del país.
El tramo más crítico se localiza en el kilómetro 775, entre El Garrobo y El Ronquillo, donde el índice de peligrosidad alcanza los 396,5, una cifra que supera en 48 veces la media nacional.
Este dato coloca a este punto negro en el puesto 12º del ranking nacional, tras registrar múltiples accidentes con víctimas durante el periodo analizado entre 2020 y 2024.
Ocho tramos peligrosos en una misma carretera
El informe revela un dato aún más preocupante: no se trata de un punto aislado, sino de ocho tramos peligrosos dentro de la misma vía.
Además del km 775, destacan otros puntos conflictivos en los kilómetros 801, 780, 778, 781, 784, 798 y 797, todos ellos con índices de siniestralidad por encima de la media nacional.
Este escenario evidencia un problema estructural que va más allá de errores puntuales de conducción y apunta directamente al estado de la infraestructura.
Otra carretera sevillana en el ranking negro
La peligrosidad no se limita a la N-630. La N-433 también aparece en el informe, concretamente en el kilómetro 52, donde se han contabilizado 8 accidentes con víctimas y 18 heridos o fallecidos.
Aunque su índice es menor, confirma una tendencia preocupante: varias carreteras convencionales de Sevilla presentan niveles de riesgo elevados.
Un problema nacional con raíces en la gestión
El estudio analiza 295 kilómetros de carreteras en 45 provincias, identificando tramos cuyo índice de peligrosidad es al menos diez veces superior a la media nacional.
Según los datos oficiales, el índice medio en 2024 fue de 8,2, lo que hace aún más alarmante el caso de la N-630.
Desde AEA advierten que el estado de las carreteras es un factor clave en los accidentes, rompiendo el discurso habitual que responsabiliza casi exclusivamente al conductor.
Andalucía, también bajo presión en autopistas
Aunque Sevilla no figura entre las autopistas más peligrosas, otras vías andaluzas sí aparecen en el ranking, como la AP-7 o la AP-46.
Estos datos reflejan una realidad incómoda: la red viaria andaluza presenta deficiencias significativas en varios puntos estratégicos.
¿Negligencia o falta de inversión?
La inclusión de la N-630 en este ranking reabre un debate recurrente en España:
¿hasta qué punto el deterioro de las carreteras responde a una falta de inversión pública?
Mientras se multiplican los discursos sobre seguridad vial, los datos apuntan a que el problema no es solo el conductor, sino también el estado de las infraestructuras.
En una provincia con alto tráfico y eventos masivos durante todo el año, la situación de estas vías plantea una cuestión urgente:
¿cuántos accidentes más serán necesarios para que se actúe de forma contundente?
