Lo que está ocurriendo en la carretera de Someso, en la zona de O Martinete, ha encendido todas las alarmas entre los residentes. Un asentamiento ilegal en contenedores de obra en una parcela abandonada ha sido señalado por los vecinos como un supuesto punto activo de venta de droga, al que ya denominan sin rodeos el “narcobúnker”.
La situación, que se prolonga desde hace más de un año según testimonios vecinales, vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la inseguridad urbana, la ocupación ilegal de terrenos y la falta de control institucional en determinadas zonas degradadas de A Coruña.
El origen del “narcobúnker” en una parcela abandonada
Los hechos se sitúan en una parcela de la carretera DP-0512, en O Martinete, donde estaba previsto construir un edificio de viviendas. Sin embargo, el proyecto quedó paralizado tras cambios normativos que declararon el terreno como zona inundable por su proximidad al río Mesoiro.
En ese espacio abandonado permanecen todavía antiguos contenedores de obra utilizados en su día como oficinas. Según relatan los vecinos, dos personas, un hombre y una mujer, se habrían instalado allí de forma ilegal, aprovechando las estructuras ya existentes.
Estos contenedores incluso conservan carteles de “oficina de información”, un vestigio del proyecto inmobiliario frustrado que hoy contrasta con la realidad actual del entorno.
Denuncias vecinales: tráfico de drogas y vigilancia ciudadana
Los residentes aseguran que el lugar se habría convertido en un punto de menudeo de droga, con movimientos constantes de vehículos y visitas breves.
Entre las denuncias más repetidas destacan:
- Entradas y salidas de coches a horas intempestivas
- Matrículas supuestamente ocultas o tapadas
- Flujo constante de personas desconocidas
- Uso de la parcela como punto de encuentro discreto
“Vienen en coches con la matrícula tapada”, relatan algunos vecinos, que describen la situación como una degradación progresiva del entorno.
Un barrio marcado por antecedentes de okupación y conflictividad
La preocupación vecinal no surge de forma aislada. En la zona ya existía un historial previo de problemas relacionados con la okupación de edificios abandonados y actividades ilícitas.
Según relatan los propios residentes, un edificio en construcción paralizado durante la crisis inmobiliaria llegó a convertirse en un foco de conflictividad, lo que obligó al Ayuntamiento a proceder a su demolición en diciembre de 2024.
Desde entonces, los vecinos aseguran haber intensificado su vigilancia ante cualquier indicio de nueva ocupación.
Denuncias, cortes de luz y presión vecinal constante
La reacción de la comunidad ha sido activa. Según el relato vecinal:
- Se impulsó una denuncia formal contra la parcela en agosto del año pasado
- Se realizan llamadas recurrentes a la compañía eléctrica para cortar posibles enganches ilegales
- Los residentes registran matrículas y movimientos sospechosos
- Toda la información se traslada a la Policía Nacional
Estas acciones reflejan una creciente sensación de abandono institucional y autodefensa ciudadana, cada vez más habitual en zonas donde proliferan asentamientos irregulares.
Inseguridad urbana y debate político: una problemática creciente
El caso de O Martinete reabre un debate más amplio sobre la gestión de espacios abandonados en entornos urbanos. La combinación de terrenos sin uso, construcciones inacabadas y falta de vigilancia efectiva suele derivar en escenarios de ocupación irregular.
Para muchos vecinos, la situación evidencia la necesidad de una respuesta más firme por parte de las administraciones ante lo que consideran una erosión de la seguridad en los barrios periféricos.
Conclusión: un foco de tensión que sigue sin solución
Mientras las denuncias se acumulan, la situación en la parcela de Someso continúa sin una intervención definitiva. El llamado “narcobúnker” se ha convertido en un símbolo del malestar vecinal y de la preocupación por el avance de la degradación urbana en determinadas zonas.
La gran pregunta que queda en el aire es clara: ¿cuánto tiempo puede mantenerse una situación así sin una actuación contundente de las autoridades?
