La promotora local Hermanos Mallón ha vuelto a instalar grúas en Negreira después de casi 20 años, dando inicio a la construcción de dos bloques con 25 pisos en la avenida de Santiago, marcando un nuevo impulso en la escasez de vivienda que sufre la villa coruñesa.
Reactivación del sector inmobiliario local
El alcalde Manuel Ángel Leis ha destacado que se trata del primer promotor local en dar el paso tras años de paralización provocada por la crisis del ladrillo. Además, otro promotor negreirés levantará nueve pisos en la rúa Xulián Magariños, con licencia definitiva ya concedida. Estas iniciativas buscan revertir la falta de vivienda mediante nuevas promociones y la reactivación de proyectos inacabados como la de A Restreva, con 36 viviendas gestionadas desde enero por Ibiza Villa Mar SL, adquiridas previamente a la Sareb, junto con seis parcelas contiguas que también se destinarán a edificación futura.
Presión sobre promociones paralizadas
El regidor advierte sobre los proyectos estancados en manos de la Sareb, como el edificio junto a la gasolinera de Negreira con 34 viviendas: “Si no se finalizan pronto, abriremos expediente e incluso podríamos ordenar su demolición, siempre que la ley lo permita”, señaló Leis. La referencia más polémica son las torres “xemelgas” de Campos, un doble esqueleto de ladrillo que afecta la entrada a la villa y cuya demolición aún espera sentencia judicial.
Vivienda próxima a entrega y crecimiento poblacional
Actualmente, la promotora Golden Noroeste está a punto de entregar 33 viviendas en la avenida de As Brañas, mientras que la promoción Comesa, con 13 pisos en la rúa Camiño de Fisterra, ya se encuentra en fase de comercialización. Según el alcalde, 2026 será un punto de inflexión para Negreira, al consolidar licencias de vivienda nueva, activar promociones inacabadas y reforzar servicios para las familias, contribuyendo a un crecimiento poblacional superior a los 7 000 habitantes, lo que también impulsa la economía local ligada a servicios y al Camino de Fisterra.
Un futuro prometedor con cautela
La vuelta de la construcción en Negreira representa un respiro económico tras años de estancamiento, pero también evidencia la necesidad de controlar la especulación y agilizar proyectos paralizados para evitar que nuevas generaciones hereden estructuras abandonadas o proyectos sin finalizar. El reto del municipio será equilibrar crecimiento urbanístico con calidad de vida y ordenamiento territorial, consolidando a Negreira como un referente de vivienda en el interior de A Coruña.

