Nicole Kidman y Keith Urban han llegado a un acuerdo de divorcio tras 19 años de matrimonio. Este acuerdo fue sancionado por un juez en el condado de Davidson, Nashville (Tennessee). La pareja decidió renunciar a los derechos de manutención respecto a las hijas Sunday Rose, de 17 años, y Faith Margaret, de 15. Además, ambos se harán cargo de sus propios honorarios legales.
La residencia principal de las hijas será la casa de Kidman, donde pasarán 306 días al año. Ambas partes acordaron que las decisiones importantes sobre la educación y la salud de las hijas serán tomadas conjuntamente. El acuerdo establece que tanto Kidman como Urban deben mantener una relación respetuosa, evitando hablar negativamente del otro y fomentando un ambiente familiar positivo.
En cuanto a la división de sus propiedades, la pareja poseía un patrimonio inmobiliario valorado en **282 millones de dólares** (aproximadamente **240 millones de euros**) que será repartido «de mutuo acuerdo». Cada uno retendrá las propiedades que ya están bajo su control y se especifica que el objetivo es minimizar las disputas legales. Entre los inmuebles más destacados se encuentran seis apartamentos en un rascacielos con vistas al puerto de Sídney, un dúplex en Manhattan, así como mansiones en Beverly Hills y Nashville.
Kidman pidió el divorcio en septiembre de 2023, citando diferencias irreconciliables. Esta noticia se conoció tras la divulgación mediática de la ruptura de la pareja.

