No deflactar el IRPF puede costar hasta 352 euros a rentas medias
Inicio de la campaña de la declaración de la Renta 2025
La campaña de la declaración de la Renta correspondiente al ejercicio 2025 comienza este miércoles, lo que nuevamente plantea preocupaciones entre los contribuyentes españoles sobre el impacto del IRPF.
Desde el año 2021, la parte estatal del IRPF no ha sido deflactada, una medida que ha generado un aumento en la recaudación fiscal del Gobierno, a pesar de la inflación. Según datos recientes, la Agencia Tributaria (AEAT) recaudó 325 356 millones de euros al cierre de 2025, lo que supone un 10,4% más que en 2024 y un aumento notable en la recaudación del IRPF, que alcanzó 142 466 millones de euros, un 10,1% más que el año anterior.
La AEAT ha justificado estos incrementos en el IRPF argumentando que se debe al dinamismo del mercado laboral, mientras se omite el efecto de la no deflactación de la tarifa del IRPF sobre los ingresos tributarios. La deflactación se refiere a ajustar los tipos impositivos para tener en cuenta la inflación, evitando así que los contribuyentes paguen más impuestos en un contexto de estancamiento o pérdida del poder adquisitivo.
El Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) ha denunciado la carga que representa la falta de deflactación en el IRPF y la falta de actualización de los límites personales y familiares durante un periodo de inflación.
Según estimaciones, un contribuyente con una renta de 25 000 euros podría pagar entre 250 y 263 euros adicionales a causa de la no deflactación. Para una renta media de 30 000 euros, el costo adicional se sitúa entre 337 y 352 euros. Para aquellos con ingresos de 40 000 euros, la cantidad extra oscila entre 522 y 528 euros. Con rentas de 70 000 euros, el impacto es de entre 750 y 769 euros, y un contribuyente con ingresos de 400 000 euros podría enfrentar un incremento de más de 2 100 euros.

