Nuevos audios del apagón vuelven a situar en el centro del debate público uno de los episodios más controvertidos del sistema energético español en los últimos años. A casi doce meses del colapso eléctrico que dejó sin suministro a gran parte de la península durante más de diez horas, la aparición de estas grabaciones pone en entredicho la versión oficial sostenida por el Gobierno y por la presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, así como por la ministra Sara Aagesen.
Lejos de tratarse de un evento imprevisible, como han defendido reiteradamente las autoridades, los nuevos audios del apagón evidencian que los técnicos ya detectaban anomalías graves meses antes del fatídico 28 de abril. En varias conversaciones internas, se advierte de caídas de tensión, desequilibrios en la red y una preocupante falta de generación firme.
Nuevos audios del apagón: señales claras ignoradas
Uno de los aspectos más llamativos de los nuevos audios del apagón es la claridad con la que los operadores describen los problemas. En una conversación registrada en enero de 2025, técnicos alertaban de una bajada “muy gorda” de tensión que estuvo a punto de provocar fallos en la central nuclear de Ascó. El riesgo era evidente: si los grupos saltaban, “nos quedamos a cero”.
Estas afirmaciones desmontan la narrativa de que el sistema funcionaba dentro de parámetros normales. Por el contrario, los nuevos audios del apagón muestran que ya existía preocupación por la estabilidad de la red y por el impacto de determinadas decisiones energéticas, especialmente en relación con la alta penetración de energías renovables sin suficiente respaldo.
Otro punto clave es la crítica a la gestión de la generación fotovoltaica. Los técnicos explican cómo la entrada repentina de grandes cantidades de energía solar —sin la debida modulación— generaba desequilibrios difíciles de absorber. A diferencia de la energía eólica, que aporta cierta inercia al sistema, la solar puede conectarse y desconectarse de forma abrupta, lo que complica enormemente la estabilidad.
Falta de energía “gorda” y riesgo sistémico
Los nuevos audios del apagón también insisten en un problema estructural: la escasez de energía firme, es decir, aquella que proporciona estabilidad al sistema, como la nuclear, la hidroeléctrica o los ciclos combinados. En varias conversaciones, los técnicos se refieren a esta energía como “gorda”, subrayando su papel esencial para evitar colapsos.
En los días previos al apagón, operadores desde Sevilla alertaban de un “problemón brutal” con las tensiones, señalando directamente la falta de generación con inercia. Esta carencia, combinada con altos niveles de producción renovable, generaba un escenario extremadamente vulnerable.
Incluso se llega a plantear el impacto del cierre de centrales nucleares, con advertencias explícitas de que podría marcar un “punto de inflexión” peligroso. En palabras de uno de los técnicos: “en algún momento igual nos la damos seguro casi”.
“Vamos a ver un cero gordo”: la predicción que se cumplió
Quizá el fragmento más revelador de los nuevos audios del apagón es aquel en el que un técnico anticipa lo que finalmente ocurrió: “creo que vamos a ver un cero gordo”. Esta frase, pronunciada horas antes del colapso, resume el nivel de alarma existente entre quienes gestionaban la red en tiempo real.
Lejos de ser una sorpresa, el apagón aparece en estas grabaciones como la consecuencia lógica de una serie de desequilibrios acumulados. Los operadores describen cómo la entrada y salida constante de plantas solares —con incrementos de hasta 600 MW en cuestión de segundos— hacía prácticamente imposible mantener la estabilidad.
“Aun así, te coge el toro siempre”, lamenta uno de ellos, evidenciando la dificultad de operar un sistema cada vez más dependiente de fuentes intermitentes sin el respaldo adecuado.
Contradicciones con la versión oficial
La publicación de los nuevos audios del apagón supone un duro golpe para la credibilidad de las explicaciones ofrecidas hasta ahora. Tanto desde el Ministerio como desde Red Eléctrica se ha insistido en que el evento fue excepcional e imprevisible.
Sin embargo, las grabaciones muestran todo lo contrario: técnicos conscientes de los riesgos, problemas detectados con meses de antelación y advertencias claras sobre la necesidad de reforzar la generación firme.
Este contraste ha reavivado el debate político y técnico sobre la gestión del sistema eléctrico en España, así como sobre la responsabilidad de los distintos actores implicados.
Un debate que sigue abierto
A medida que siguen saliendo a la luz nuevos audios del apagón, crece la presión para que se asuman responsabilidades. La Comisión de Investigación del Senado continúa analizando estos materiales, mientras expertos del sector energético reclaman una revisión profunda del modelo actual.
Más allá de las responsabilidades políticas, el caso pone sobre la mesa un desafío mayor: cómo garantizar la estabilidad del sistema en un contexto de transición energética acelerada. Los nuevos audios del apagón no solo explican lo ocurrido, sino que advierten de lo que podría volver a suceder si no se corrigen los desequilibrios.
En definitiva, lejos de cerrar el capítulo, estas revelaciones lo reabren con más fuerza que nunca.

