La Xunta de Galicia impulsa un programa para reincorporar a jóvenes sin secundaria al sistema formativo, priorizando a varones y reavivando el debate sobre fracaso escolar y políticas públicas.
Un plan centrado en jóvenes sin educación secundaria
El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, ha anunciado en el Parlamento gallego la puesta en marcha del programa “Cualifica Talento”, una iniciativa que busca reintegrar al sistema educativo a unos 10.000 jóvenes de entre 18 y 24 años afectados por el abandono escolar temprano.
El plan pone el foco en un dato que la propia Xunta considera clave: el abandono escolar golpea con mucha más fuerza a los hombres. Mientras que la tasa en mujeres se sitúa en el 7,2 %, en los varones casi duplica esa cifra, lo que ha llevado al Gobierno autonómico a diseñar acciones específicas dirigidas principalmente al colectivo masculino.
Según Rodríguez, carecer de educación secundaria se ha convertido en una barrera crítica que impide el acceso a prácticamente cualquier empleo, especialmente en un mercado laboral cada vez más exigente.
Formación adaptada y acceso directo a la FP
El programa prevé que, ya en el curso 2026-2027, al menos un 20 % de los beneficiarios (unos 2.000 jóvenes) se incorporen a itinerarios formativos diseñados a medida. Entre las opciones destacan:
- FP básica
- Ciclos de grado medio
- Educación para adultos
- Formación lingüística para extranjeros
La Xunta también plantea simplificar el acceso a la Formación Profesional, permitiendo itinerarios integrados que eviten trámites burocráticos adicionales, como tener que presentar nuevas solicitudes para continuar estudios.
Este movimiento se enmarca dentro del plan estratégico FPGal360, con el que el Ejecutivo gallego pretende reforzar la orientación profesional y mejorar la empleabilidad juvenil.
Inversión millonaria y choque político con el Gobierno
Durante su intervención, el conselleiro defendió el modelo gallego de Formación Profesional, asegurando que Galicia es la segunda comunidad con mayor tasa de alumnado en FP respecto al total de estudiantes, y que el 85 % cursa sus estudios en centros públicos.
Además, destacó que desde 2022 se han destinado 1.500 millones de euros a este ámbito, subrayando que el 96 % de la financiación actual procede de fondos autonómicos.
En un tono crítico, Rodríguez acusó al Gobierno central de “abandonar” la Formación Profesional tras el fin de los fondos europeos extraordinarios, lo que abre un nuevo frente político sobre la financiación educativa en España.
¿Solución real o parche estructural?
Aunque el plan pretende ofrecer una segunda oportunidad a miles de jóvenes, no han tardado en surgir interrogantes:
¿Se trata de una medida eficaz para reducir el abandono escolar o de un parche ante un problema estructural del sistema educativo?
El hecho de que el programa se dirija principalmente a hombres también plantea un debate sobre la desigualdad en el fracaso escolar y las políticas públicas diferenciadas por sexo.
La iniciativa llega en un contexto en el que España sigue arrastrando tasas de abandono escolar superiores a la media europea, lo que convierte este tipo de medidas en clave para el futuro del empleo juvenil.
La pregunta de fondo persiste: ¿puede un plan de estas características revertir años de desajustes educativos o solo mitiga sus consecuencias más visibles?

