El desarrollo urbanístico del Parque de Oza, que contempla alrededor de 1 200 viviendas y torres de hasta 17 plantas, suma un nuevo capítulo judicial. El TSXG ha rechazado entrar en el fondo del recurso presentado contra el convenio urbanístico, trasladando la controversia a los juzgados de Primera Instancia y reavivando el debate vecinal sobre uno de los proyectos más discutidos de A Coruña.
El proyecto de Oza sigue adelante mientras crece la controversia
Lo que está ocurriendo en el Parque de Oza podría marcar el futuro urbanístico de una de las zonas más estratégicas de A Coruña. Mientras vecinos y colectivos ciudadanos mantienen sus objeciones al desarrollo previsto, la vía judicial ha experimentado un giro inesperado.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha decidido declararse incompetente para resolver el recurso presentado contra la aprobación inicial del convenio urbanístico vinculado al ámbito conocido como API Q28, en el barrio de O Castrillón.
La decisión no supone una validación del proyecto ni una desestimación de los argumentos urbanísticos planteados por los recurrentes. Sin embargo, sí implica que el alto tribunal gallego no analizará el contenido de las alegaciones y que cualquier impugnación deberá tramitarse ante los órganos judiciales de instancia.
Qué argumenta el TSXG
Según recoge el auto judicial, el convenio recurrido no tiene la consideración de instrumento de planeamiento urbanístico, sino que constituye un acto administrativo de carácter local destinado a establecer criterios para una futura ordenación del suelo.
Esta diferencia jurídica resulta clave. Al no tratarse formalmente de un instrumento de planeamiento, el TSXG entiende que carece de competencia para examinar el recurso presentado.
La interpretación coincide con las posiciones defendidas por la Fiscalía, los servicios jurídicos municipales y los representantes legales de los propietarios afectados.
Un proyecto que prevé 1 200 viviendas y torres de 17 plantas
El desarrollo urbanístico proyectado para el Parque de Oza contempla la construcción de aproximadamente 1 200 viviendas, además de edificios de gran altura que han generado un intenso debate ciudadano.
Para sus promotores, la actuación permitirá transformar una de las principales bolsas de suelo pendientes de desarrollo en la ciudad y contribuirá a incrementar la oferta residencial.
Sin embargo, los críticos sostienen que la operación podría alterar significativamente la fisonomía del barrio, aumentar la presión sobre los servicios públicos y modificar el equilibrio urbanístico de la zona.
La controversia se ha intensificado especialmente por la previsión de levantar torres de hasta 17 pisos, un elemento que ha concentrado buena parte de las críticas vecinales.
La junta de compensación defiende el procedimiento
Desde la junta de compensación, entidad que agrupa a más de 150 propietarios, se insiste en que el convenio urbanístico únicamente establece un marco general de actuación.
Sus responsables recuerdan que los detalles concretos del desarrollo todavía deberán concretarse mediante la elaboración y aprobación del correspondiente Plan Especial de Reforma Interior (PERI).
Ese procedimiento incluirá nuevos períodos de exposición pública y presentación de alegaciones, lo que permitirá a vecinos y colectivos sociales volver a pronunciarse sobre el futuro diseño urbanístico del ámbito.
Asimismo, la entidad asegura que mantendrá abiertos los canales de comunicación con residentes y asociaciones durante toda la tramitación administrativa.
El recurrente acusa al Ayuntamiento de generar confusión
Por su parte, el demandante Víctor Porto sostiene que actuó siguiendo estrictamente las indicaciones facilitadas por el propio Ayuntamiento de A Coruña.
Según explica, tanto en el acuerdo de aprobación del convenio como en las respuestas a las alegaciones se indicaba expresamente que el recurso contencioso-administrativo debía presentarse ante el TSXG.
Por ello, considera que la resolución judicial no cuestiona los argumentos urbanísticos que planteó en su recurso, sino únicamente el órgano competente para analizarlos.
Este aspecto podría abrir un nuevo debate sobre la seguridad jurídica del procedimiento y sobre las instrucciones facilitadas a los ciudadanos que pretendan impugnar decisiones urbanísticas de gran impacto.
Un debate que trasciende lo urbanístico
El conflicto alrededor del Parque de Oza refleja una discusión cada vez más presente en numerosas ciudades españolas: cómo compatibilizar la necesidad de generar vivienda con la preservación del entorno urbano y la participación vecinal.
Mientras las administraciones defienden la construcción de nuevas promociones para responder a la demanda residencial, numerosos colectivos denuncian que determinados desarrollos se aprueban sin el consenso suficiente y con escasa transparencia.
En A Coruña, el futuro del Parque de Oza continúa abierto. La decisión del TSXG no cierra la batalla judicial, sino que desplaza el escenario del conflicto a otros tribunales, donde previsiblemente continuará una disputa que enfrenta intereses urbanísticos, vecinales y políticos.
La cuestión de fondo sigue intacta: ¿responde este proyecto a una necesidad real de vivienda o estamos ante una transformación urbanística que cambiará para siempre uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad?
Elementos multimedia recomendados
- Imagen aérea actual del Parque de Oza.
- Infografía comparativa con las alturas previstas de las torres.
- Mapa del ámbito API Q28.
- Cronología del proceso urbanístico y judicial.
- Recreación digital del proyecto residencial.
