Juan Latorre acusa al Gobierno de Juanma Moreno de provocar un retroceso en sanidad, educación y dependencia y reivindica el legado del 28F como garantía de igualdad.
El PSOE alerta de un “corazón dañado” en la autonomía andaluza
El secretario general del PSOE de Jaén, Juan Latorre, ha advertido de un supuesto “retroceso” de los servicios públicos en Andalucía y ha acusado al Gobierno del presidente Juanma Moreno de deteriorar el modelo autonómico construido desde el 28 de febrero de 1980.
Según Latorre, “el corazón de la autonomía andaluza está en la igualdad que garantizan los servicios públicos”, pero ese corazón “está seriamente dañado y amenazado por los recortes y retrocesos que han traído el PP y Juanma Moreno”.
El 28F como símbolo político
En el marco del Día de Andalucía, el dirigente socialista ha reivindicado el desarrollo autonómico como motor de una comunidad “próspera, innovadora y solidaria, basada en la igualdad de oportunidades”.
Ha defendido que el progreso andaluz se ha sustentado en:
- Sanidad pública de calidad.
- Un sistema educativo con universidades públicas de referencia.
- Una amplia red de servicios sociales y Ley de Dependencia.
No obstante, sostiene que estos pilares “están ahora en peligro” tras siete años de Gobierno del PP en la Junta.
Choque político por la gestión de los servicios públicos
Latorre ha acusado al Ejecutivo andaluz de “primar otros intereses que no son los generales de los andaluces y andaluzas”, y ha hablado de una “operación de desmantelamiento y retroceso” en derechos sociales.
Desde el PSOE insisten en que defender la autonomía andaluza implica reforzar el compromiso con la sanidad, la universidad pública y el cumplimiento íntegro de la Ley de Dependencia.
Debate abierto en Andalucía
Las declaraciones se producen en un contexto de intenso debate político sobre la gestión sanitaria, las listas de espera y la financiación de servicios sociales en la comunidad.
Mientras el Gobierno andaluz defiende que los datos económicos y de empleo muestran una etapa de crecimiento y estabilidad, la oposición sostiene que ese avance no se traduce en una mejora real de los servicios públicos.
El 28F vuelve así a convertirse en escenario de confrontación política.
La cuestión de fondo es clara:
¿Existe realmente un retroceso estructural en los servicios públicos andaluces o se trata de una batalla política en plena disputa por el relato autonómico?

