El uso de químicos eternos para extraer litio de salmueras podría convertirse en una de las innovaciones más sorprendentes en la carrera por asegurar materias primas para las baterías del futuro. Un equipo de investigadores de la Universidad de Rice ha desarrollado un método que reutiliza residuos contaminantes conocidos como PFAS para recuperar litio con una pureza cercana al 99 %, transformando un problema ambiental en una solución tecnológica.
Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), conocidas popularmente como “químicos eternos”, han sido históricamente señaladas por su persistencia en el medio ambiente. Estas moléculas pueden permanecer durante décadas contaminando suelos y acuíferos, lo que ha llevado a numerosos esfuerzos científicos para eliminarlas o neutralizarlas.
Sin embargo, el equipo liderado por los investigadores James Tour y Yi Cheng ha propuesto una alternativa radical: utilizar químicos eternos para extraer litio de salmueras, aprovechando sus propiedades químicas para obtener un recurso estratégico para la transición energética.
Cómo funcionan los químicos eternos para extraer litio de salmueras
El método desarrollado por los científicos no emplea PFAS presentes en la naturaleza directamente, sino aquellos que ya han sido retirados del medio ambiente mediante sistemas de filtración. En concreto, utilizan PFAS capturados en carbón activado granular, un material ampliamente utilizado para eliminar contaminantes del agua.
Cuando el carbón activado absorbe estas sustancias, se convierte en un residuo difícil de gestionar. En lugar de tratarlo como desecho final, los investigadores decidieron reutilizarlo como reactivo químico.
El proceso consiste en mezclar este carbón saturado con salmueras ricas en litio, que contienen diversas sales disueltas. En estas soluciones, el litio se encuentra en forma de catión positivo.
Los PFAS contienen átomos de flúor extremadamente estables. Al liberarse, este flúor puede reaccionar con el litio de la salmuera y formar fluoruro de litio, un compuesto muy valioso en la industria de las baterías recargables.
De esta manera, el sistema utiliza químicos eternos para extraer litio de salmueras de forma rápida y eficiente, reduciendo además el impacto ambiental de los residuos industriales.
Calor extremo para activar la reacción química
El proceso requiere romper los fuertes enlaces químicos presentes en los PFAS. Para ello, los investigadores aplican una técnica llamada Flash Joule Heating, un sistema de calentamiento electrotermal ultrarrápido.
La mezcla se somete a temperaturas superiores a 1.000 °C durante breves intervalos de tiempo. Este calor extremo permite liberar el flúor contenido en los PFAS, que reacciona inmediatamente con el litio, así como con otros metales presentes en la salmuera como calcio y magnesio.
Tras la reacción, se obtiene una mezcla de sales fluoradas. Entre ellas aparecen fluoruro de litio, fluoruro de calcio y fluoruro de magnesio, además de residuos sólidos con menor impacto ambiental.
Litio con 99% de pureza gracias a químicos eternos para extraer litio de salmueras
Una de las claves del método es el proceso de separación final. Cada uno de los compuestos generados tiene un punto de ebullición diferente, lo que permite aislar el fluoruro de litio con gran precisión.
El fluoruro de litio hierve a 1.676 °C, mientras que los fluoruros de calcio y magnesio lo hacen a temperaturas mucho más altas. Al calentar la mezcla dentro de ese rango, el fluoruro de litio se evapora primero y puede capturarse como vapor para posteriormente condensarse.
El resultado es un material con una pureza cercana al 99 %, con una recuperación aproximada del 82 % del litio disponible en la salmuera.
Este rendimiento demuestra el potencial de utilizar químicos eternos para extraer litio de salmueras como una alternativa viable frente a métodos tradicionales de minería o evaporación en salares.
Pruebas en baterías reales confirman su eficacia
Para validar la utilidad del material obtenido, los investigadores realizaron pruebas integrándolo en electrolitos para baterías de ion-litio. Los resultados mostraron una buena estabilidad electroquímica y un rendimiento adecuado, confirmando que el litio recuperado cumple los requisitos para aplicaciones energéticas.
Este avance resulta especialmente relevante en un momento en el que la demanda mundial de litio crece de forma acelerada. Vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento de energía renovable y dispositivos electrónicos dependen cada vez más de este metal.
Hoy gran parte del litio mundial se obtiene de salmueras en Sudamérica o de explotaciones mineras en Australia, procesos que requieren grandes cantidades de agua y energía.
Un avance que podría resolver dos problemas ambientales
El uso de químicos eternos para extraer litio de salmueras plantea una ventaja adicional: permite abordar simultáneamente dos desafíos ambientales.
Por un lado, ayuda a gestionar residuos contaminantes como los PFAS, que se acumulan en numerosos entornos industriales. Por otro, ofrece una alternativa más sostenible para obtener litio sin depender exclusivamente de explotaciones mineras o evaporación de salares.
Si esta tecnología logra escalarse a nivel industrial, podría contribuir a diversificar las fuentes de litio y reducir la presión sobre ecosistemas sensibles.
En un contexto de electrificación global, innovaciones como esta muestran cómo la química avanzada puede transformar residuos problemáticos en recursos estratégicos para una economía baja en carbono.
