Los regantes Málaga estallan contra la Junta de Andalucía tras la exclusión de Aprema en un debate clave sobre el futuro del agua en plena redefinición del modelo hidrológico.
Exclusión que desata el conflicto en regantes Málaga
La tensión crece en el sector agrícola tras la decisión de la Asociación Provincial de Regantes de Málaga (Aprema) de no asistir a unas jornadas organizadas por la Consejería de Agricultura.
El motivo es claro: los regantes Málaga denuncian haber sido “excluidos” de la mesa de debate en un encuentro previsto para el 19 de marzo, donde se abordará el nuevo plan hidrológico 2028-2033.
En una carta enviada al secretario general, Ramiro Angulo, la organización expresa su malestar y deja claro que no se sienten representados, una situación que consideran “incomprensible” tras años siendo interlocutores clave.
Un plan hidrológico sin los principales afectados
El conflicto resulta especialmente llamativo porque Aprema representa a una parte mayoritaria del sector:
- 49 comunidades de regantes
- Más de 7 000 hectáreas de cultivo
- Cerca del 70% del regadío del Valle del Guadalhorce
Pese a este peso, la asociación ha quedado fuera de una mesa compuesta por perfiles vinculados a sectores como el turismo, la energía, la universidad o el ecologismo.
Entre los participantes figuran representantes de Acosol, Aehcos, Endesa, Ecologistas en Acción o la Universidad de Málaga, pero sin presencia directa de Aprema, lo que ha encendido las críticas.
Regantes Málaga denuncian falta de representación real
Desde la dirección de Aprema insisten en que la decisión de la Junta supone un grave precedente, al dejar fuera a quienes consideran los principales afectados por las políticas de agua.
La organización recuerda su trayectoria desde 2003, defendiendo los intereses del regadío en una de las zonas agrícolas más importantes de la provincia.
El malestar no es menor:
los regantes Málaga consideran que se está diseñando el futuro del agua sin contar con quienes dependen directamente de ella para sobrevivir.
Fin de la sequía, pero nuevas tensiones políticas
Este episodio llega en un momento especialmente sensible, tras anunciarse el fin de las restricciones de agua en Málaga después de cinco años de sequía.
Lejos de calmar los ánimos, el nuevo escenario parece abrir una nueva batalla:
la gestión del agua y el reparto de decisiones políticas.
Para muchos en el sector, la exclusión de Aprema refleja una tendencia preocupante:
más peso para intereses institucionales y empresariales, y menos para el campo tradicional.
Un debate que cuestiona la gestión del agua
La polémica deja en el aire una cuestión clave:
¿Quién decide realmente el futuro del agua en Málaga?
Mientras la Junta impulsa nuevos planes hidrológicos, los regantes Málaga denuncian sentirse apartados de las decisiones estratégicas.
El choque no solo evidencia un problema de representación, sino también un posible desconocimiento de la realidad agrícola sobre el terreno, lo que podría tener consecuencias directas en la sostenibilidad del sector.
En un contexto donde el agua es un recurso cada vez más estratégico, la exclusión de actores clave podría marcar el rumbo —y los errores— de las políticas futuras.
