Desde el inicio de la guerra en Irán, la expansión de las energías renovables ha permitido al mundo ahorrar unos 40.000 millones de dólares, según el último informe del think tank Ember. Este dato evidencia que la energía solar y eólica no solo impulsa la transición ecológica, sino que también actúa como un escudo económico frente a la volatilidad de los precios de gas y petróleo derivados de conflictos geopolíticos.
El ahorro generado por las renovables desde la guerra en Irán se explica por la capacidad de estos sistemas para sustituir generación basada en gas, cuyo precio se disparó tras los ataques a infraestructuras estratégicas y el cierre del estrecho de Ormuz, que regula buena parte del comercio global de gas y petróleo. La electricidad generada por las fuentes limpias evitó el uso de 330 TWh de gas, representando un impacto económico significativo para los países importadores de energía.
España, menos expuesta gracias a las renovables
España se perfila como uno de los países menos afectados por la escalada de precios gracias a su alta penetración de energías renovables. Actualmente, el 56% de la generación eléctrica proviene de fuentes limpias, lo que ha reducido la dependencia del gas. En 2026, el gas solo marcó los precios durante un 15% de las horas, frente al 89% en Italia, lo que mantiene la electricidad española más estable y económica en comparación con otros vecinos europeos.
El ahorro generado por las renovables desde la guerra en Irán se refleja así directamente en la estabilidad de precios en mercados domésticos y en la capacidad de los países de resistir crisis energéticas prolongadas.
Expansión récord de solar y eólica
En 2025, el mundo instaló 814 GW de capacidad solar y eólica, un 17% más que el año anterior, con la energía solar representando la mayor parte de estas incorporaciones. Solo la solar añadió 647 GW, mientras que la eólica creció un 47%, alcanzando 167 GW nuevos. La capacidad combinada instalada global de renovables alcanza ahora los 4.174 GW, consolidando a estas fuentes como las de mayor crecimiento histórico en el sector eléctrico.
Estas cifras muestran cómo el ahorro generado por las renovables desde la guerra en Irán tiene también un efecto estratégico: reduce la dependencia de combustibles fósiles importados y protege a las economías frente a fluctuaciones de precios derivadas de conflictos internacionales.
Impacto global y geopolítico
El ataque al yacimiento de Ras Laffan en Catar y la paralización parcial del transporte por Ormuz dispararon los precios de gas y petróleo hasta niveles récord. Sin embargo, los países con alta penetración de renovables, como España, pudieron mitigar este efecto gracias a la generación solar y eólica.
Kingsmill Bond, estratega energético de Ember, alerta: “La continua escalada de tensión en Oriente Medio nos recuerda los riesgos de depender del petróleo y el gas importados. Las renovables ofrecen seguridad energética, menor coste y autonomía frente a condiciones geopolíticas adversas”.
Renovables, columna vertebral del suministro eléctrico
La capacidad instalada de energía solar y eólica ha evitado la emisión de enormes cantidades de CO2 y ha generado estabilidad económica al sustituir parcialmente la generación a partir de gas. Según Leonard Heberer, analista de Ember, “la magnitud y velocidad de la expansión solar y eólica no tiene precedentes y estas tecnologías están en camino de convertirse en la columna vertebral del suministro eléctrico mundial”.
La inauguración en 2025 de la mayor planta solar de Europa por TotalEnergies en Guillena (Sevilla) refuerza esta tendencia, consolidando a España como un líder en adopción de energía limpia y como un ejemplo de cómo la inversión en renovables puede blindar a una nación frente a crisis energéticas globales.
El ahorro generado por las renovables desde la guerra en Irán demuestra que la inversión en energía limpia no solo es una medida ambiental, sino también económica y estratégica. Países como España muestran que apostar por solar y eólica permite reducir la exposición a la volatilidad del gas y el petróleo, estabilizar los precios domésticos y fortalecer la seguridad energética frente a conflictos internacionales.
En definitiva, las renovables se consolidan como la herramienta más rápida, eficiente y económica para proteger economías y garantizar suministro eléctrico sostenible, incluso en tiempos de crisis geopolíticas extremas.

