La República Dominicana vivió una noche histórica en el Estadio Quisqueya Juan Marichal: por primera vez, su selección nacional disputó un partido en casa ante una franquicia de Grandes Ligas antes del Clásico Mundial de Béisbol 2026. Fue una fiesta de poder ofensivo, pero también un emotivo homenaje a las 235 víctimas de la tragedia del Jet Set.
Un equipo de estrellas… y un mensaje de unidad
Más de 10 000 aficionados abarrotaron el emblemático estadio capitalino, inaugurado en 1956 y que podría ser sustituido por un nuevo parque en los próximos años. La alineación dominicana parecía sacada de un Juego de Estrellas:
- Manny Machado
- Juan Soto
- Fernando Tatis Jr.
- Vladimir Guerrero Jr.
- Ketel Marte
El conjunto tricolor enfrentó a una representación de los Tigres de Detroit y respondió con autoridad. En el cuarto episodio, Juan Soto conectó un jonrón de dos carreras, seguido por vuelacercas solitarios de Machado y Junior Caminero, encarrilando una contundente victoria 12-4.
Soto terminó con cuadrangular, sencillo y tres carreras impulsadas. Caminero firmó una noche perfecta de 4-4, con dos anotadas y una remolcada.
Más que un partido: memoria y respeto
El evento tuvo un significado especial. La noche también sirvió para recordar la tragedia del 8 de abril, cuando el techo de la discoteca Jet Set colapsó y dejó 235 fallecidos, entre ellos el ex lanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel.
La hermana de Nelson Cruz, gerente general del equipo dominicano, también perdió la vida aquella madrugada en la que el merenguero Rubby Pérez ofrecía su último concierto.
En honor a las víctimas, el comisionado de MLB, Rob Manfred, entregó un donativo de 125 000 dólares a la Cruz Roja Dominicana. El cheque fue recibido por el doctor Miguel Sanz, presidente de la institución.
“Major League Baseball se siente honrada de apoyar a la República Dominicana mientras recordamos la tragedia”, expresó Manfred.
El béisbol volvió a demostrar su capacidad para unir a un país golpeado.
Un Clásico con sabor a local
La selección dominicana jugará el Clásico Mundial 2026 con una plantilla considerada por muchos como la más talentosa de su historia reciente. Para varios de sus estelares, esta fue una oportunidad única de vestir la camiseta nacional en casa, algo poco habitual para figuras que rara vez participan en la pelota invernal.
El regreso de Grandes Ligas al país, tras los partidos de exhibición de marzo de 2024 entre Tampa Bay y Boston, refuerza la importancia estratégica de la isla en el mapa del béisbol mundial.
¿Nuevo estadio y sede futura del Clásico?
Durante su visita, Manfred también se refirió a la posible construcción de un nuevo estadio en República Dominicana, lo que abriría la puerta a albergar partidos de temporada regular de MLB e incluso una sede del Clásico Mundial.
“El presidente Luis Abinader ha sido un gran aliado”, señaló el comisionado, subrayando que la viabilidad económica y la infraestructura adecuada son claves para concretar esa aspiración.
Talento, emoción y responsabilidad
La República Dominicana llega al Clásico no solo como potencia histórica del béisbol, sino como un país que busca transformar el dolor reciente en motivación colectiva.
Con un roster plagado de estrellas y el respaldo de una afición entregada, el objetivo es claro: competir por el título y dedicar cada victoria a quienes ya no están.
El Quisqueya fue testigo de una noche de poder ofensivo.
Pero, sobre todo, fue escenario de memoria, orgullo y esperanza.
La pelota rodó. El país recordó. Y la selección dejó claro que jugar en casa es mucho más que una ventaja deportiva.

