La actualización de puntos del P2 de Gijón 2026 provoca caídas drásticas en la zona media del ranking masculino, mientras surgen nuevas figuras que aprovechan la inestabilidad generada por años anteriores de fricciones en el circuito.
Caída de antiguos campeones y oportunidades para nuevos talentos
Tras la edición de 2025 marcada por boicots y tensiones entre jugadores y organización, el P2 de Gijón 2026 recuperó el cuadro completo, desencadenando un baile de posiciones sin precedentes en el ranking mundial. La expiración de los puntos “atípicos” ha castigado a quienes triunfaron el año pasado: Diego García cae del top-50 al puesto 91 y su excompañero Curro Cabeza baja al 78.
Por su parte, la legendaria pareja Tolito Aguirre y Gonzalo Alfonso, conocida como “Los Mágicos”, pierde seis posiciones cada uno tras la resta de puntos de Gijón y Cancún, quedando en los puestos 28 y 30 respectivamente. Este vacío en la clasificación ha sido explotado por jugadores emergentes como Juanlu Esbrí, Álex Arroyo, Lucas Campagnolo, Álex Chozas y Jairo Bautista, que suben varios peldaños y comienzan a marcar su territorio en el pádel profesional.
Subidas fulminantes y estabilidad en el circuito femenino
En la zona media-baja masculina, el fenómeno Maxi Arce destaca como la gran sorpresa: el argentino, casi invisible hace un año, ahora ocupa el puesto 54 tras un ascenso meteórico. Otros que escalan posiciones importantes son Rama Valenzuela (+8), Fede Mouriño (+17) y Marc Quílez (+18), quien protagoniza la mayor subida de la jornada. Entre los que pierden posiciones, Juani Rubini, Manu Castaño y Alonso Rodríguez sufren los descensos más notorios.
El top-10 masculino registra un cambio de alto impacto: Jon Sanz regresa a la élite, desplazando a Leo Augsburger, que baja al puesto 11 tras ser eliminado en cuartos.
En el circuito femenino, la situación es más estable, sin boicots que alteren la clasificación. Alejandra Salazar asciende al puesto 12 y Martina Fassio se consolida en el 24. La brecha en la cima sigue siendo insalvable para Ari Sánchez y Paula Josemaría, mientras Andrea Ustero reduce distancias con el grupo de las seis mejores.
Contexto y consecuencias para el pádel español
La actualización del ranking evidencia la fragilidad de los resultados basados en circunstancias extraordinarias, como los boicots de 2025. La normalización del circuito permite ahora que los jugadores con talento real y disciplina se beneficien de la caída de quienes se vieron favorecidos por la polémica del año pasado.
Además, la aparición de nuevas figuras promete un cambio generacional inminente, con jóvenes jugadores dispuestos a disputar la hegemonía de los históricos, lo que podría traducirse en un aumento de competitividad y profesionalización del pádel español en el escenario internacional.

