La sustracción de figuras religiosas de bronce y acero en dos parroquias de Celanova dispara la alarma entre vecinos y sacerdotes, que temen una red organizada dedicada al robo de metales en camposantos rurales.
Desaparecen 18 figuras de Cristo en cementerios de Celanova
La alarma se ha encendido en el municipio ourensano de Celanova tras detectarse el robo de 18 imágenes de Cristo crucificado que decoraban las cruces de piedra situadas en lápidas de dos cementerios parroquiales.
Los hechos salieron a la luz este domingo en el cementerio de Santa María de Pontefechas, cuando una vecina acudió al panteón familiar y descubrió que el crucificado metálico que presidía la cruz había desaparecido. Al revisar otras sepulturas del camposanto, se comprobó que al menos seis imágenes más habían sido arrancadas de sus soportes.
Según explicó el párroco Miguel Blanco, el robo se habría producido entre el sábado y la mañana del domingo, aunque todavía se desconoce el método utilizado por los ladrones para desprender las figuras de las cruces de piedra.
En algunos casos, los delincuentes ni siquiera lograron llevarse las piezas completas. Las prisas o la dificultad para arrancarlas provocaron que quedaran restos visibles en las lápidas, como un brazo o una mano del crucificado, testigos del acto vandálico.
La Guardia Civil de Celanova ya ha recibido la denuncia y ha iniciado las investigaciones.
Un segundo robo días antes en otra parroquia cercana
Lo ocurrido en Pontefechas no es un hecho aislado. Apenas una semana antes, el cementerio de San Xoán de Viveiro, también en el término municipal de Celanova, sufrió un robo similar.
En esa ocasión, los ladrones se llevaron alrededor de doce figuras de Cristo, muy similares a las sustraídas ahora.
La proximidad entre ambos cementerios y el patrón idéntico de actuación ha llevado a los responsables eclesiásticos a sospechar que podría tratarse de un mismo grupo organizado dedicado al robo de metales.
Las imágenes sustraídas suelen estar fabricadas en bronce o acero inoxidable, materiales con valor económico en el mercado del metal, especialmente el bronce, que puede acabar fundido y vendido como materia prima.
La Iglesia pone en alerta a 71 parroquias del arciprestazgo
Ante la posibilidad de que los robos continúen, los sacerdotes de la zona han decidido alertar a todas las parroquias del arciprestazgo de Celanova, que agrupa 71 parroquias rurales.
El objetivo es que vecinos y feligreses estén vigilantes y avisen ante cualquier movimiento sospechoso en los cementerios, especialmente durante la noche o en horarios de baja afluencia.
En zonas rurales gallegas, donde muchos camposantos permanecen abiertos y sin vigilancia, este tipo de delitos resulta relativamente sencillo de ejecutar.
El robo de metales se extiende a lugares cada vez más sensibles
El robo de metales se ha convertido en los últimos años en una actividad delictiva recurrente en España, afectando desde infraestructuras públicas hasta patrimonio religioso.
Sin embargo, la sustracción de símbolos religiosos en cementerios provoca una especial indignación entre los vecinos, ya que afecta directamente a la memoria y al respeto por los difuntos.
Muchos residentes de la zona consideran que no se trata solo de un delito económico, sino de un ataque al patrimonio religioso y cultural de las comunidades rurales.
Mientras tanto, la investigación sigue abierta y no se descarta que los robos se repitan en otros cementerios cercanos.
La pregunta ahora es evidente: si detrás existe una red dedicada al robo de bronce, ¿cuántos camposantos más podrían convertirse en su próximo objetivo?
Sugerencia de elementos multimedia:
- Fotografías de las cruces dañadas con restos de las figuras robadas.
- Mapa de las parroquias afectadas en Celanova.
- Infografía sobre el valor del bronce en el mercado del metal.

